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El otro blog de José Luis

Música, cine, geek life

About Mike Oldfield

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The phenomenon of ‘Tubular Bells’ changed Mike Oldfield’s life for ever

Composer Mike Oldfield rose to fame on the success of Tubular Bells, an eerie, album-length conceptual piece employed to stunning effect in the film The Exorcist. Born May 15, 1953, in Reading, England, Oldfield began his professional career at the age of 14, forming the Sallyangie folk duo with his sister Sally; a year later, the siblings issued their debut LP, Children of the Sun. By the age of 16, he was playing bass with Soft Machine founder Kevin Ayers’ group the Whole World alongside experimental classical arranger David Bedford and avant-garde jazz saxophonist Lol Coxhill; within months, Oldfield was tapped to become the band’s lead guitarist prior to recording the 1971 LP Shooting at the Moon.

Tubular Bells, originally dubbed Opus 1, grew out of studio time gifted by Richard Branson, who at the time was running a mail-order record retail service. After its completion, Oldfield shopped the record to a series of labels, only to meet with rejection; frustrated, Branson decided to found his own label, and in 1973 Tubular Bells became the inaugural release of Virgin Records. An atmospheric, intricate composition that fused rock and folk motifs with the structures of minimalist composition, the 49-minute instrumental piece (performed on close to 30 different instruments, virtually all of them played by Oldfield himself) spent months in the number one spot on the U.K. charts, and eventually sold over 16 million copies globally. In addition to almost single-handedly establishing Virgin as one of the most important labels in the record industry, Tubular Bells also created a market for what would later be dubbed new age music, and won a Grammy for Best Instrumental Composition in 1974.

The follow-up, 1974’s Hergest Ridge (named after Oldfield’s retreat in a remote area of Herefordshire) also proved phenomenally successful, and dislodged Tubular Bells at the top of the British chart. With 1975’s Ommadawn, he explored ambient textures and world music; however, the emergence of punk left Oldfield baffled, and he retreated from sight for three years following the LP’s release. He resurfaced with 1978’s Incantations. Platinum, issued a year later, kept its eye on the clubs, and featured a dance version of the Philip Glass composition “North Star.” With 1980’s QE2, Oldfield moved completely away from his epic-length pieces and traveled into pop territory, a shift typified by the album’s cover of ABBA’s “Arrival.” He continued in a pop vein for much of the ’80s, as albums like 1983’s Crises, 1984’s Discovery, and 1987’s Islands encroached further and further upon mainstream accessibility.

In 1992, Oldfield teamed with producer Trevor Horn for Tubular Bells II, which returned him to the top of the U.K. charts. The Songs of Distant Earth appeared two years later, followed by a third Tubular Bells update in 1998. In 2003, Oldfield re-recorded Tubular Bells in celebration of its 30th anniversary, with John Cleese as master of ceremonies replacing the late Vivian Stanshall; the album was issued as a two-disc set including a video disc.

Light + Shade, a double-disc conceptual work of new studio material, appeared in 2006. An album-length classically influenced piece, Music of the Spheres, a work deeply influenced by classical music, appeared in 2008, followed by a live offering. After a four-year break from his own work, Oldfield reentered the studio and began working on a return to pop/rock-influenced music. In early 2014 he emerged with Man on the Rocks. The critical reception was the best he’d received since the ’90s and it charted all over Western and Eastern Europe. Two years later, alongside the re-release of remastered scores from 1984, he issued the vinyl-only The 1984 Suite, which remixed highlights from Discovery and The Killing Fields. In late 2015, Oldfield announced via Twitter that he had begun to work on a sequel to 1975’s Ommadawn. He completed it the following November. Containing two tracks, simply titled “Part I” and Part II,” the composer described it as “handmade… a genuine piece of music rather than production: hands, fingers, fingernails.” It features 22 instruments including mandolin, guitars, acoustic bass, bodhran, African drums, and tin whistle. Its lone sample is from a line by the children’s choir on the 1975 date in the song “On Horseback.” Return to Ommadawn was released in January 2017.

~ Jason Ankeny

Turismo Geek en el Silicon Valley

Turismo Geek en el Silicon Valley (I)

09 de septiembre de 2013 | 13:13 CET

Turismo Geek en el Silicon Valley (I)

Lo que La Meca es para los musulmanes y Disneyworld para los niños, es el Silicon Valley para los geeks. Por eso, creo que todo geek debería acudir en peregrinación, al menos una vez en la vida, a Tierra Santa californiana.

Para la facilitar la tarea, quiero ofrecer las notas de mi penúltimo viaje a California como una “Guia del Turista Geek al Silicon Valley”. Por motivo de trabajo, tengo la suerte de tener que ir a California de vez en cuando. En la primavera de este año, me tocó Palo Alto y Menlo Park. Por cuestiones de vuelos, tuve que quedarme un día más, que aproveché para conocer mejor la región. Es ese viaje de un día en el que me vais a acompañar a lo largo de este artículo.

¿Qué es y donde está el Silicon Valley?

Lo primero que deberíamos tener claro, antes de empezar, es ¿qué es exactamente el Silicon Valley y donde está situado.

La ciudad de San Francisco se encuentra en la punta de una península que casi cierra la zona de la bahía de San Francisco. A todos los terrenos que rodean la bahía se les llama la “Bay Area” y el sureste de la península (desde San Mateo hasta San José y Los Gatos) es conocido como “Silicon Valley”.

El “Silicon Valley” está compuesto por una multitud de pequeñas ciudades que se encuentran conurbadas, es decir, no se nota el paso de una ciudad a otra. En términos prácticos es como si todo el “Silicon Valley” fuese una sola ciudad. Sin embargo, no es así, y cada una de esas ciudades tiene su personalidad y su función dentro del valle, como iremos viendo.

Una de las principales arterias del valle es “El Camino Real”. Hoy en día es una larguísima avenida que lo recorre de norte a sur, y por la cual nos iremos moviendo en nuestro viaje virtual. En su origen era la carretera construida y seguida por los colonos y misioneros españoles que llegaron por primera vez a estas tierras para establecer misiones y ranchos. Dichas misiones y ranchos terminaron siendo los núcleos alrededor de los cuales se formaron las ciudades del valle.

El Corazón del Silicon Valley: Palo Alto

Mi hotel se encontraba en Palo Alto, así que fui a recoger el coche que había alquilado para así comenzar el viaje. De camino a la agencia, pasé por un parque donde está situado uno de los símbolos más importantes de la región: el Palo Alto.

Se trata de dos secuoyas costeras que dieron nombre a la ciudad y alrededor de las cuales fueron creciendo los primeros asentamientos. Son los mismos árboles que vemos en el escudo de la Universidad de Stanford y en el escudo de la ciudad. A uno de los dos lo partió un rayo, pero el otro sigue firme, así la primera parada en mi peregrinación fue sentarme a la sombra del árbol que vio crecer y dio nombre al Silicon Valley.

Palo Alto

Era primavera, una época fantástica para visitar California. Toda la región estaba en flor y el olor de las secuoyas impregnaba todo el ambiente. Nada más entrar en el parque, que estaba justo detrás de mi hotel, y medio oculto, se encontraba El Palo Alto a cuya sombra me senté un rato.

El Palo Alto

Palo Alto “downtown”

Siguiendo hacia el sur, llegas a la entrada oficial de la ciudad de Palo Alto. Esta glorieta que te da la bienvenida, está justo en frente a El Camino Real. A un lado tenemos “Palo Alto Downtown”, es decir, el centro urbano, y al otro lado del Camino, se encuentra la famosísima Universidad.

Empezamos por dar un paseo a pie por el centro de Palo Alto, recorriendo University Avenue. La mayoría de los edificios son de dos pisos y casi todos son comerciales: es donde se concentra la vida nocturna de la ciudad, que tiene un aspecto marcadamente universitario. Si tienes hambre, prueba una hamburguesa en Umami Burger, o un Hibachi Steak en Cheesecake Factory o simplemente una cerveza en el bar de copas Joya. En este bar muy de moda, estuve en una fiesta organizada por Yahoo.

Di media vuelta y me dirigí de vuelta al Camino Real para recoger el coche. De camino, y por sorpresa me di con un edificio que hoy alberga al buscador A9.com (el que está por detrás de las búsquedas en Amazon).

Con la misma facilidad que en España te encuentras con bares, allí encuentras empresas de tecnología.

Este edificio tiene mucha historia, ya que en él estuvieron las primeras oficinas de Facebook. De hecho, una taxista que me llevó varias veces a la actual sede de Facebook, me contaba que conoció a Zuckerberg cuando llegó a California. Estaba hospedado en el mismo hotel que yo y la contrató para llevarlo a ver varias oficinas en el centro de Palo Alto. Lo primero que hizo, fue ponerlo verde por querer ir en taxi a un sitio tan próximo, y luego cuando le preguntó a que se dedicaba, montó en cólera y le llamó “loser” (algo así como pringado): ¡¿cómo se te ocurre copiar a My Space?! Sin comentarios.

Esta es una de las cosas mágicas del Silicon Valley: todos esos personajes que desde lejos parecen medio míticos, allí son el día a día y te los puedes encontrar por la calle en cualquier ocasión. De hecho, es común ver a Zuckerberg (que es conocido por llevar una vida muy sencilla) paseando en bicicleta por Palo Alto y Menlo Park.

Cuando no iba a Facebook con esa taxista tan visionaria, iba con otro taxista mexicano. Este señor, había trabajado en el pasado en una empresa de limusinas y conoció a todos los principales CEO de las empresas del Silicon Valley. Me reía mucho con sus cotilleos sobre lo desagradable que era Larry Ellison o lo enfermizamente tacaño que era Steve Jobs. 😉

Stanford University

Ya en el coche, decido ir a la siguiente escala del viaje. Es absolutamente obligatoria para todos aquellos que programamos para iOS: la Universidad de Stanford. Somos muchos los que aprendimos con los cursos de Stanford, impartidos por gurús como Alan Cannistraro o Paul Hegarty.

El campus de Stanford es de los más bonitos que he visto nunca. En medio de un gran parque, en lo que antes fue un rancho, están los edificios de estilo muy californiano: inspirados en la arquitectura de las misiones españolas. Recomiendo que dejes el coche donde puedas y sigas a pie. Lo ideal es que te dirijas por el gran paseo que desemboca en la entrada principal: el Palm Drive o Paseo de las Palmeras.

Arco Standford

Al final del paseo nos encontramos con la archi-conocida entrada principal con su arco, que tantas veces hemos visto en los cursos de Stanford.

Una vez pasado el arco, hay un patio y al fondo del mismo, está la joya de la corona de Stanford: Memorial Church. Esta iglesia que ocupa el centro del campus fue construida por Jane Stanford en memoria de su marido Leland Stanford.

La universidad de Stanford, que fue una de las primeras de California ha sido vital en la creación del Silicon Valley. Desde un principio ha exigido que sus alumnos buscasen aplicaciones prácticas a los conocimientos adquiridos e incluso ahora va a empezar a invertir en las “startups” creadas por los ex-alumnos.

Me di un largo paseo por todo el campus, pasando frente al edificio de informática, llamado por cierto,William Gates.

Menlo Park y Facebook

Imbuido de sabiduría “stanfordiana”, sigue tu viaje hasta Menlo Park. Si Palo Alto y Mountain View son el corazón del Silicon Valley, Menlo Park es la billetera. Allí encontrarás la mayor concentración de empresas de capital riesgo del mundo. El dinero que financia las startups del valle sale de Menlo Park.

Antes de embarcar para San Francisco, estaba en Bogotá impartiendo un curso intensivo de iOS deAGBO. Por casualidad, me encontré con unos inversores tejanos que querían conocer el ecosistema de emprendimiento en Colombia. Estuvimos charlando un rato y les dije que la semana que viene estaría en su país, en concreto en Menlo Park. Inmediatamente me dijeron que me encantaría y que me quedaría pasmado al ver que Menlo Park es el único lugar del mundo donde uno puede perder la cuenta de los Ferraris que ve por la calle. Mentían.

Aunque vi bastantes Ferraris, claramente están pasados de moda y lo que se lleva ahora son los Tesla, los coches eléctricos de ciencia ficción que produce Elon Musk (otro de los grandes visionarios del valle).

A escasa distancia de mi hotel había un concesionario de Tesla (no muy lejos de la sede de SRI, la empresa que creó Siri). Estaban en exposición una gran cantidad de Modelos S, la joya de la corona, que acababan de lanzar.

La sede de Facebook está bastante al este, a orillas de la bahía. En otra de esas vueltas de tortilla tan típicas del Silicon Valley, los edificios que hoy son la principal sede de Facebook, antes lo fueron de Sun Microsystems.

Se trata de un campus enorme, en forma de rombo, con una calle y plaza en el centro. Con más de 3.500 empleados (¿habitantes?) es toda una ciudad.

A la entrada, hay un cartel enorme con la “dirección” 1 Hacker Way. Es una broma con la filosofía de Zuckerberg de exaltar los valores “Hacker” (que no “craker”). Tengo que decir que me encanta.

En la zona central del campus hay una calle donde se hace la vida social en la red social: todos nos encontrábamos en los bares y restaurantes (todos ellos gratis).

Algo muy común en el Silicon Valley, y del cual Facebook y Google son tal vez los mejores ejemplos, es que las empresas procuran dar a sus empleados las mejores condiciones de trabajo posibles. Esto incluye todo tipo de servicios gratuitos, como desayuno, almuerzo o cena, gimnasio, masajes, transporte y hasta lavandería.

Además, a cada poco rato te encuentras con zonas donde tienen bebidas y comida, para que si necesitas cualquier cosa, lo tengas siempre a un paso de tu puesto de trabajo.

Esto no quiere decir que los empleados de Facebook se lo pasen de cachondeo, comiendo y bebiendo sin parar. Se trabaja duro y se aprende mucho. Un ejemplo de ello es la revista “The Weekly Push”. Se trata de una revista que publica un artículo a la semana explicando cómo funciona alguna de las herramientas con las que se construye la aplicación, y que te puedes encontrar en los lugares más extraños.

En Facebook estuve trabajando, impartiendo un curso de desarrollo iOS del Big Nerd Ranch. Mientras estuve allí hice la misma vida que los demás habitantes de esa ciudad. Por eso desayunaba y comía en Facebook, que tenía mejor servicio que el hotel.

No todo iba a ser trabajar, y a la hora de comer solíamos aprovechar el sol para almorzar al aire libre.

A mobile company

En estos momentos Facebook está pasando por un cambio enorme, al adaptarse a la nueva estrategia de Zuckerberg: Facebook ha de ser una empresa móvil. La mayoría de las conexiones a Facebook y de los ingresos publicitarios provienen de dispositivos móviles. Esto ha llevado a que Facebook haya multiplicado su contratación de desarrolladores iOS en todo el mundo, de tal forma que ha alterado por completo el mercado laboral en el Silicon Valley.

Contrata desarrolladores móviles por todo el mundo y el único freno que ha encontrado es la ley de inmigración norteamericana. Para solventar ese problema, han abierto un nuevo centro en Londres para crear otro equipo de desarrollo. Al mando de dicho grupo incipiente, está nada menos que Alan Cannistraro, el famoso ex-profesor del primer curso de desarrollo iOS de Stanford, que recientemente dejó Apple (después de crear algunas de las primeras Apps para iPhone). Esto abre muchísimas posibilidades para los desarrolladores iOS en Europa.

Si pasas por Facebook, no dejes de hacer una visita a la empresa. Todas las grandes empresas de tecnología del Silicon Valley (con una excepción, como luego veremos) permiten visitas guiadas a sus instalaciones.

Una vez visitado Facebook y Menlo Park, es hora de seguir hacia el sur, hasta Cupertino. Eso lo veremos en la próxima entrega de esta sección, donde visitaremos la sede en 1 Infinite Loop, el bar en que Steve Jobs se reunía con Scott Forstall para diseñar el iPhone y comer bagels, nos tomaremos una cerveza en el BJ’s (restaurante conocido como 2 Infinite Loop, por la cantidad de empleados de Apple que lo frecuentan) y nos comeremos un chuletón de brontosaurio en el Outback, restaurante favorito de Steve Wozniak, donde a menudo te lo puedes encontrar. ¡Nos vemos pronto en Cupertino!

Turismo Geek (y II): Cupertino, la casa de Steve Jobs y mucho más

09 de septiembre de 2013 | 14:12 CET

Al contrario de Google, Facebook u otras grandes empresas de tecnología del Silicon Valley que tienen una sede principal donde está la mayoría de los empleados, Apple está bastante dispersa por toda la ciudad. No obstante, hay un lugar que es considerado el Santo Sanctorum, el centro alrededor del cual giran todas las manzanas: el 1 Infinite Loop.

Desgraciadamente, Apple es la excepción a la regla de que todas las empresas de tecnología te dejan visitar la sede. Incluso teniendo amigos que trabajan en Apple, no me fue posible cotillear por dentro. De todas formas, hay mucho que ver fuera, así que ¡no te desanimes peregrino geek!

Camino de Tierra Santa: Cupertino

Hazte una foto frente al cartel del 1 Infinite Loop y sin más, localiza el restaurante Outback que está al lado. Outback es una red de restaurantes australianos especializados en carne asada. Lo que hace especial a éste, es que se trata del restaurante preferido de Steve Wozniak, y a menudo te lo puedes encontrar ahí. Por si fuera poco, la comida es buena, y cené en él muchas veces con un amigo.

Faltaban pocas semanas para el WWDC y según mi amiga Bunny, co-autora de la biblia de Core Graphics y que trabaja en el departamento de documentación de Apple, estaban viviendo semanas infernales preparándolo todo. No me cabe duda, porque las luces solían estar encendidas hasta bien entrada la noche.

Lo único malo de las cenas en el Outback era la manía infame de mi amigo Eduardo, que recientemente se ha entregado al Lado Oscuro, de entrar siempre usando unos Google Glass. Llegué a temer que seguridad nos echase.

El bar más importante del Silicon Valley

Si sales del Outback, estás a escasos pasos de un lugar verdaderamente histórico, aunque sin duda no lo parece. Camina unos metros a tu derecha, y te darás con un bar de aspecto bastante insignificante. Sin embargo, según Steve Jobs, en él servían los mejores bocadillos y “bagels” de todo el mundo.

Seguro que pensabas que tu iPhone se había diseñado en un lugar más glamuroso…

En él solía reunirse durante horas con Scott Forstall para diseñar el iPhone e iOS. Aunque cené muchas veces en el Outback de al lado, el sábado que me dediqué a hacer turismo, quise comer en él. Me pedí uno de los bocadillos que se zampaba Steve Jobs, a ver si se me pega algo. No estaba mal, pero tanto como el mejor del mundo, habría que discutirlo.

Mejores del mundo o no, es un lugar histórico que hay que visitar, en nuestro particular recorrido depuntos geek del Silicon Valley.

Hacia Mountain View

Después de visitar el Templo Jedi, toca acercarse a la cueva de los Sith, pero antes hay que hacer escala en uno de los sitios más interesantes para un geek. De momento, pillamos el coche y nos dirigimos a Mountain View.

Mountain View es el hermano gemelo de Palo Alto, el otro principal centro de empresas de tecnología del Valle. La más importante de ellas, con mucho: Google.

Vintage Computing

Antes de llegar al Googleplex (la sede de Google), vamos a hacer escala en el museo más friki del mundo: Computing History Museum.

Deja el coche en el parking del museo, pero estáte atento: estás en Mountain View, tierra de Google y es muy posible que te cruces con alguno de los coches autónomos (sin conductor) de Google. Circulan por la ciudad y a menudo los puedes ver.

El museo tiene ejemplares de los principales ordenadores de la historia, empezando por el famosoENIAC. Además del ENIAC, tienen un IBM 360, un PDP 8 y 11 (donde nació UNIX, sistema operativo que dio origen a OSX e iOS, entre otros muchos).

IBM 360, un hito en la historia de la informática

La primera versión del manual de programación de Unix, escrito a maquina. Este manual aún afecta a la forma en que programamos nuestros iPhones y iPads.

También tienen clásicos olvidados, como una ConectionMachine, el ordenador más sexy jamás creado por el hombre. Al lado de esa maravilla también hay varios súper ordenadores Cray (famosos por haber sido usados para crear la versión original de TRON de Disney).

La Connection Machine, creado durante el furor de la Inteligencia Artificial.

Hablando de Disney, toca recordar que Steve Jobs antes de vender Pixar a Disney, no solo hacía películas, sino que también vendía ordenadores en Pixar:

Otro ordenador clásico que seguro que hace saltarle las lágrimas a más de uno, es el viejoSpectrum. Allí estaba también.

Tampoco podía faltar el NeXT Cube (otra vez un cubo…). Este es el ordenador más conocido que comercializó Steve Jobs con NeXT.

Lo que pocos saben es que ese ordenador, con el cual Tim Berners Lee creó la Web (tanto el primer explorador como el primer servidor de http), no sólo dió lugar a la revolución web. Años más tarde, esa misma tecnología y ese mismo lenguaje de programación (Objective C) es el mismo que hoy usamos en nuestros Macs, iPhones y iPads.

Después de la revolución de la Web, la misma tecnología se está usando para la revolución de las Apps. Sin duda es un tributo al genio visionario de Steve Jobs.

En el museo uno puede perderse durante muchas horas, así que ten cuidado de no pasarte, porque aún queda mucho por ver. No dejes de darte una pasadita por la tienda, donde podrás encontrar gran cantidad de recuerdos geeks.

De camino a Mordor: el Googleplex

No muy lejos del museo, está la sede de Google, también conocida como Googleplex. Se trata de un edificio enorme y se nota que el ayuntamiento de Mountain View se lleva mejor con Google que el de Cupertino con Apple (hay cierta tensión): ¡nada menos que les han dado una calle!

El Googleplex se puede visitar todos los días excepto los fines de semana. Recomiendo que dediques un rato a pasear y gastar algo en la tienda. Al igual que en el caso de Facebook, es algo un poco extraño pensar que estás DENTRO de Google o Facebook.

A estas alturas es posible que ya estés cansado y te quede poco tiempo del día. Aún hay muchas cosas por visitar, como el garaje de HP, pero hay prioridades. Hablando de garajes, hay uno que no puedes perderte.

El garaje más importante del mundo

Al salir de Google, me dirigí de vuelta al norte, pero en vez de pillar EL Camino Real y volver a Palo Alto, hice un pequeño desvío hacía Los Altos. Allí, me dirigía hacia el 2066 del Christ Drive. En ese número, de una urbanización típica americana, se encuentra una casa que en nada parece distinguirse de las demás: de madera, con un garaje a un lado y jardín enfrente.

Garaje donde ha nacido Apple

Sin embargo, esa casa y ese garaje son muy especiales. En esa casa vivió hace años un tal Steve Jobs y en ese garaje se reunía con otro nerd llamado Steve Wozniak para construir los ordenadores que luego venderían bajo la marca Apple. Ahí nació Apple.

No sé quién vivirá en esa casa hoy en día, ni por qué Apple no la compra para transformarla en un museo, pero está claro que el actual propietario está HARTO de nosotros. Frente a la entrada tiene un cartel indicando que está prohibido pisar el patio para sacar fotos y que en caso contrario llamará a la policía. Sólo le faltaba decir que usa Windows y Android.

En realidad, creo que lo mejor que podría hacer sería cobrar entrada al garaje, pero no es asunto mío. Como está claro que los geeks no somos muy bienvenidos, decido seguir viaje.

La última morada

Al contrario que otros millonarios del Silicon Valley, Steve Jobs jamás se compró una mansión espectacular. Al contrario, siempre vivió en un barrio de clase media alta, en una casa amplia, pero sin alardes. Cuando falleció, se vieron muchas fotos del jardín cubierto con flores que habían traído los fans. Decidí acercarme para echar un vistazo.

La casa de Steve Jobs

Su casa está en Palo Alto, así que termino mi viaje donde lo empecé. La casa, como decía, parece bastante normal, y tiene un jardín amplio y de aspecto algo descuidado. Es posible que se te acerquen los de seguridad, pero en todo caso son muy educados y te dejan sacar fotos sin problemas.

Ya tenía que irme para el aeropuerto, así que tocaba poner fin al peregrinaje geek. Aun así, la mayor sorpresa del día me estaba esperando a la vuelta de la esquina, cerca de la casa de Steve Jobs. Aparcado a la entrada de una casa, me encuentro con esto:

Delorean – el coche de Marty McFly en la película Regreso al Futuro

Nunca había visto uno de cerca y si tenía alguna duda de estar en un lugar especial, se me despejaron de inmediato. Al volver a casa, lo hacía con la sensación que al igual que Marty McFly, estaba regresando del futuro.

Fuente : Applesfera

http://www.applesfera.com/aprendeiosonline/turismo-geek-en-el-silicon-valley-i

http://www.applesfera.com/aprendeiosonline/turismo-geek-y-ii-cupertino-la-casa-de-steve-jobs-y-mucho-mas

 

40º aniversario de ‘Animals’: El significado oculto del disco más agresivo y cínico de Pink Floyd

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‘Animals’, lanzado entre dos discos colosales como son ‘Wish You Were Here’ (1975) y ‘The Wall’ (1979), a menudo ha sido relegado a un segundo plano dentro del legado de Pink Floyd. Yorgos Goumas reivindica este interesantísimo LP que cumple 40 años de vida.

El contexto

A mediados de los 70 corrían tiempos turbulentos en Albión: la crisis energética y la importación de bienes asiáticos de bajo coste hicieron que el sector industrial estuviera en un punto crítico, que el desempleo y la inflación subieran sin control y que los sindicatos convocaran grandes huelgas que paralizaron el país, con el consiguiente descontento y agitación social, sin que el gobierno Laborista pudiera afrontar los problemas de manera adecuada (algo que llevó al Partido Conservador de Margaret Thatcher a ganar las elecciones en 1979).

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Paul Cook y Johnny Rotten de Sex Pistols usaron a Pink Floyd como punching bag a la hora de transmitir su discurso de ruptura con lo establecido

A nivel musical, dicha agitación social y la falta de perspectiva por parte de los jóvenes, a la par que el descontento con la música rock imperante del momento (considerada como una entidad que se miraba a su propio ombligo, sin conexión con la realidad social y transformada en un dinosaurio burgués, anquilosado en el pasado y perdido en las pajas mentales del rock progresivo, muy de moda por entonces), condujo al nacimiento del punk. De repente, todas las vacas sagradas del rock se encontraron bajo el escrutinio y el desprecio de los jóvenes; todo lo que sonaba a rock sinfónico y/o progresivo automáticamente era tachado de anticuado y pretencioso. Son notorias las camisetas de Pink Floyd que llevaban los miembros de Sex Pistols en las que añadieron de manera casera la frase “I Hate” (odio).

La banda de Waters, Gilmour, Wright y Mason no pasaba por su mejor momento: su contrato con EMI (curiosamente el mismo sello que iba a fichar de manera muy breve a los Sex Pistols poco después) había expirado, así que en 1975 decidieron construir su propio estudio (Britannia Row Studios). Una de las condiciones sine qua non para la banda a la hora de grabar era contar con acceso a un estudio sin limitaciones de horario, lo cual no solamente afectó la situación financiera de la banda, sino que contribuyó al sonido más crudo del ‘Animals’, debido al equipo barato con el que equiparon el estudio para ahorrar costes.

Por otra parte, el estratosférico éxito del ‘Dark Side of the Moon’ (1973) y ‘Wish You Were Here’ (1975) llevó a la banda, sobre todo a Roger Waters, a cuestionar su propia existencia: giras interminables por grandes estadios, la inevitable intervención de los ejecutivos de la discográfica pidiendo que hicieran música más comercial para engordar así sus propias cuentas bancarias (un rencor que ya se reflejaba en temas como “Welcome to the Machine” y “Have a Cigar”) y el cambio de la actitud de los fans tuvieron un profundo impacto en la psique de la banda. Rogers y Gilmour empezaron a contemplar la posibilidad de, incluso, disolverla: opinaban que el grupo había conseguido su metas y no tenía nada más que ofrecer a nivel artístico. Se sentían presos de su propio éxito y de los apetitos de un público cada vez más amplio; más desconectado de la esencia de la banda.

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Si antes en sus conciertos se observaba un silencio reverencial por parte de unos fans que entendían que sus shows no eran una mera ejecución de temas, sino de un concierto conceptual que incluía proyecciones y la transmisión de un determinado mensaje, ahora veían como la gente sólo les conocía por sus éxitos en la radio y sólo acudían a sus conciertos para escucharlos mientras se emborrachaban. Por si eso fuera poco, ellos mismos se estaban transformando lentamente en aquello que ellos mismos repudiaban: unos burgueses acomodados por obra y gracia del dinero inyectado por las ventas millonarias. Waters se aficionó al golf, David Gilmour a pilotar aviones, Rick Wright a navegar su propio velero y Nick Mason a coleccionar coches vintage de carreras. Entre tanto, se convertían en propietarios de bienes inmobiliarios tanto en Inglaterra como en extranjero. Todas esas contradicciones abonarían lo que iba a suceder a continuación.

Gestación y concepto del disco

La banda entró en el estudio en abril de 1976 con casi la mitad del material. Dos temas que se habían quedado fuera de las sesiones del ‘Wish You Were Here’ y que ya habían sido tocados en directo, “Raving and Drooling” y “You’ve Got to be Crazy”, fueron reconstruidos para convertirse en “Sheep” y “Dogs”, respectivamente. Dicho sea de paso, Waters aprovechó las distracciones del resto de la banda (Gilmour siendo padre y Wright envuelto a un divorcio) para tomar las riendas creativas, ya que con la excepción de una parte de “Dogs”, toda la música y las letras llevan su firma. Los padres de Waters eran de ideología socialista (la muerte de su padre, un objetor de conciencia, que aún así se alistó y pereció en la batalla de Anzio en 1944, le marcó para siempre) así que, por primera vez en la historia de la banda, pudo expresar de manera abierta sus puntos de vista progresistas. Tomó como referencia la novela de George Orwell, ‘Rebelión en la Granja’ (1945) y, aunque la novela era una crítica del régimen estalinista en la Unión Soviética, Waters se explayó a gusto en contra del sistema sociopolítico occidental capitalista (o neo-liberal, como se dice actualmente) usando a los tres animales. Los perros, los cerdos y las ovejas serían los representantes de las tres clases sociales prominentes.

Curiosamente, el único tono discordante con la agresividad y crudeza del disco viene con las dos partes del tema “Pigs on the Wing”, con el que se abre y se cierra el disco. No solamente es un tema breve y acústico, sino que además es el primer tema de amor en la discografía de la banda: aparentemente, Waters se inspiró en su entonces esposa Carolyne Christie, una de las muy pocas personas que podían no solamente penetrar en su cerrado y oscuro universo, sino retarle a nivel intelectual, tal como afirman los allegados de Waters, Nick Mason incluido, quien además añade que fue ella la que domó por primera vez la fiera que llevaba dentro el multiinstrumentista. El tema sirve como un faro de esperanza y ternura ante tanto cinismo y oscuridad, señalando al amor como el refugio del hombre moderno ante la inhumana sociedad, en la que el hombre es el lobo para el hombre, tal y como dijo Plauto.

El tema “Dogs”, de 17 minutos de duración, es el más cínico del disco, valga la redundancia ya que “cínico” proviene del griego antiguo kynos (perro). En él, los canes representan a la gente despiadada, sobre todo en el ámbito de los negocios, quienes hacen todo lo que está dentro de sus posibilidades lícitas e ilícitas para alcanzar el éxito. Son los depredadores de la época moderna y han transformado la sociedad para que en ella rija la ley del más fuerte y la desconfianza en nombre del poderoso caballero de Quevedo: Don Dinero. Sin embargo, toda esa lucha encarnizada para obtener el éxito materialista no llevará a ninguna parte, ya que algunos de ellos serán devorados por otros perros más fieros o acabaran muriendo solos, ya que en su ascenso feroz y despiadado hacia la cumbre se han quedado sin amigos.

Aunque en apariencia tuvieron una vida exitosa, en realidad ha sido miserable, teniendo que joder la vida a sus competidores en la disputa (carrera de ratas, como la llaman los anglosajones). Básicamente, vivieron su vida siguiendo los caminos dictados por los cerdos, la clase dominante, y no siguieron sus propios sueños y aspiraciones; consiguieron el éxito material a cambio de su alma: sembraron lo que cosecharon. Musicalmente hablando es el tema más progresivo del disco, con varias secciones que alternan entre lo místico y lo visceral. Contiene algunos de los mejores riffs de Gilmour y, en cierto modo, el duelo vocal de Waters-Gilmour representa la inminente fricción entre los dos músicos.

Los cerdos del tercer tema, “Pigs (Three Differente Ones)” representan la clase dominante. En el disco se dividen en 3 categorías, aunque solo la tercera acaba teniendo nombre y apellido: Mary Whitehouse, activista ultraconservadora que condujo varias campañas en contra de los cambios morales durante los años 60, cambios que percibía como una degradación de los valores tradicionales británicos; previamente, atacó a la banda como uno de los agentes de dicha “degradación”. Además, abogó por la censura de la violencia y del sexo en los medios de comunicación, y fue precursora del Parents Music Resource Center de Tipper Gore en los años 80.

Contexto marcado, se cree que la primera categoría son las grandes corporaciones, la segunda, sus lacayos los políticos; y la tercera, los adalides de la superioridad moral reflejados en las autoridades religiosas y los ultra-conservadores laicos. El lazo común entre las tres categorías es la hipocresía: muestran de cara a la sociedad una fachada amable y respetable, pero en realidad usan los perros como instrumentos para alcanzar sus fines.

Por otra parte, los adalides morales proyectan su disposición hacia los cambios que llegan con los nuevos tiempos, precisamente para ocultar su propio miedo ante ellos, ya que saben que pronto sus monsergas conservadoras acabarán en el cubo del reciclaje de la historia. Los cerdos son hipócritas y cobardes porque no se atreven manchar sus manos con el trabajo sucio que hacen los perros aunque, en lo más profundo de su alma, disfrutan de manera morbosa con la violencia y la impiedad de la sociedad hacia el prójimo más débil: las ovejas. A nivel musical, aparte del ritmo pseudofunky (con reminiscencias del “Have a Cigar”) y el uso del vocoder, lo que más destaca es el solo de Gilmour, posiblemente el más feroz de su discografía: sencillamente explosivo.

Las ovejas, “Sheep”, son el proletariado: la gente simple y trabajadora que vive en un mundo creado por los cerdos, donde se les oculta, a través de la manipulación y las distracciones mediáticas y religiosas, el hecho de que todo lo que hacen sólo sirve para que sus amos se enriquezcan a su costa, mientras que ellos sólo pueden contar con lo justo para sobrevivir mientras malgastan su vida en los medios de producción. Están encantados con lo que tienen y, además, no dudan en obedecer a sus amos, incluso hasta involucrarse en contiendas bélicas sin sentido para poder preservar las migas que les echan sus amos y que ellos, dentro de su ignorancia voluntaria o inducida, perciben como privilegios.

Sin embargo, de vez en cuando, las ovejas se sublevan (en este caso usando artes marciales) para derribar a sus opresores, los perros, y se ocupan de los medios de la producción, que al fin y al cabo son suyos… aunque todo es un circulo y los oprimidos llegan a ser los nuevos opresores, paradoja que se acentúa en el disco con la segunda parte del “Pigs on the Wing”, dejándonos con la impresión de que la verdadera revolución yace en el amor, que es la única manera para sobrevivir el yugo capitalista.

La ausencia de una conclusión contundente, de una explicación acerca de cómo hacer la sociedad más humana y justa, hacen de este tema el más marxista y a la vez el más nihilista y cínico de Waters. Básicamente, lo que nos dice es que sólo se puede sobrevivir a este mundo capitalista aguantando y aceptando lo que se nos viene encima, aprovechando las migajas que los cerdos nos echan desde arriba y comportándonos como unas ovejas obedientes: no hay salvación para los proletarios y las cadenas sólo cambian de propietario. Muy poderoso resulta ser también el simbolismo de recitar a través del vocoder y la manipulación de la letra del salmo 23 del Antiguo Testamento para que se adaptara al contexto de la canción, mientras que a nivel musical contamos con más riffs incendiarios por parte de Gilmour, la discreta similitud de la línea de bajo con la del tema “One of These Days” y la ingeniosa mezcla de la voz de Waters con el sintetizador.

La portada

pink-floyd-animals-portadaDesde luego, se trata de una de las portadas más icónicas y reconocibles de la historia del rock. Waters, su ideólogo, quiso ilustrar el desolado paisaje industrial, resultado del uso desaforado capitalista de los medios de producción (merecen una versión aparte las connotaciones fálicas de las cuatro chimeneas). Como modelo, le sirvió la central termoeléctrica del Battersea en Londres, el edificio de ladrillos más grande de Europa, que ya había aparecido en la película ‘Help’ (1965) de los Beatles. La idea de Waters también incluía la aparición de un cerdo volando por encima de la central, cuyo simbolismo era precisamente que habría una solución a todos los problemas que acarea el sistema capitalista “cuando vuelen los cerdos”, una expresión anglosajona usada para denotar la imposibilidad de que algo ocurra (una muestra más del nihilismo de Waters).

Waters insistió que la foto debería ser real sin nada de montajes, así que los encargados de dar forma a la visión de Waters serían una vez más Storm Thorgerson y su equipo de diseño gráfico, Hipgnosis, autores de varias portadas icónicas de discos de rock y Jeffrey Shaw, diseñador de Algie, tal como se llamaba cariñosamente el cerdo volador que tenía 12 metros de largo cuando se inflaba con helio y que fue construido por la misma empresa alemana que en pasado construyó los famosos dirigibles.

Es muy famosa la simpática historia de cómo el cerdo se libró de sus ataduras el segundo día de las sesiones fotográficas por culpa del viento y puso en alarma a los controladores del aeropuerto de Heathrow, ya que entró en las rutas de aterrizaje de los aviones comerciales. Los pilotos, quienes informaron acerca del avistamiento de un cerdo volador a 20,000 pies, fueron sometidos pocas horas después a diferentes pruebas de alcoholemia. Cabe añadir que el primer día de la sesión habían contratado a un tirador experto para que desinflara al cerdo una vez acabada la sesión, pero debido al poco satisfactorio resultado de las fotos, decidieron repetir la sesión el día siguiente, pero esta vez sin el tirador, para mantener los costes bajos… justo cuando más le necesitaban. Finalmente, una vez recuperado Algie de un campo en Kent, a unos 40 kilómetros de Londres, se hizo una tercera sesión de fotos pero, irónicamente, la portada acabo saliendo un montaje (tal como había sugerido Thorgeson) con la foto de la estación de la primera sesión y una foto de Algie de la tercera. Aún así, es infinitamente mejor que las dos ideas originales: una iba a mostrar a un niño sorprendiendo a sus padres en su habitación mientras copulaban como animales; la otra mostraba a tres patos clavados en una pared como muestra de la naturaleza animal humana. También hay que decir que la megalomanía de Waters ya empezaba a hacer estragos entre sus colaboradores, ya que hubo una discusión acerca de los créditos del diseño, algo que hizo que Storm no volviera a colaborar con la banda (que por otra parte eran amigos desde los tiempos de colegio) hasta el disco ‘Momentary Lapse of Reason’ de 1987.

Legado

poster-pink-floyd-in-the-fleshEste disco es considerado como la respuesta de Waters al movimiento punk, como un intento de mostrar que él también sabía reflejar y cargar en contra del zeitgeist de entonces… y solo menciono a Waters porque el resto de la banda, o no veía con buenos ojos sus letras cargadas ideológicamente (Gilmour), o simplemente no tenía la mente como para involucrarse en el proceso creativo (Wright). Aún así, están de acuerdo de que aquel fue el último disco que se forjó con el esfuerzo colectivo de la banda, tocando e improvisando en el local de ensayo antes de que Waters empezara a comportarse como un dictador, irónicamente con el mismo comportamiento totalitario que él mismo tanto odiaba. Aquellas sesiones también supusieron el principio del fin de Wright como miembro oficial de la banda (a partir de allí y hasta el ‘The Division Bell’ de 1994 aparecería en los créditos como músico adicional).

El disco, con solo 3 temas de más de 10 minutos (“Pigs on the Wing” sirve como intro y outro), fue concebido como una manera de hacer la peineta a los ejecutivos, que les pedían temas apropiados para la radio. Aún así, el disco llegó a vender más de 4 millones de copias sólo en EE.UU.. Algie también pasó a formar parte de la iconografía de la banda a nivel de directos, ya que aparecería en varias formas flotando por encima del público. Cuando Waters dejó la banda en 1985 y empezó a usar a un cerdo inflable en sus directos como solista, Gilmour y compañía decidieron usar un cerdo con genitales como respuesta.

Sin embargo, la consecuencia más importante a nivel artístico surgió durante la siguiente gira. Waters se dio cuenta de que no solamente la banda se había convertido irónicamente en una generadora de dinero para promotores, agentes, managers y ejecutivos, sino que también se sentía cada vez más desconectado de los fans. Ahora sólo tocaban en grandes estadios donde era imposible generar una comunión con el público; posteriormente, descubrieron que los promotores metían mucha más gente de la pactada.

Además, era imposible ofrecer un directo en condiciones, es decir, transmitir su mensaje, ya que cualquier cosa que tenían que decir se perdía entre petardos y gente borracha que sólo acudía allí porque un concierto de Pink Floyd era un evento social: algo para presumir con los colegas. En otras palabras, se habían convertido justo en lo que el mismísimo Waters aborrecía: unos perros al servicio de los cerdos que entretenían a las ovejas, acusación esgrimida por el movimiento punk.

Waters empezó a despotricar en contra del público ruidoso a lo largo de aquella gira que se hizo llamar “In The Flesh”. El colmo llegó en el último concierto de la gira, el 6 de julio de 1977 (minuto 33:30) en el estadio olímpico de Montreal: un Waters harto de todos y de todo acabó escupiendo a un fan borracho que intentaba subir al escenario. Aquel incidente le hizo reflexionar acerca de su actitud frente al estrellato y los fans, y empezó a hacer bocetos de un muro que se levantaría entre la banda y el público, enfatizando así el sentimiento de alienación que imperaba en la mente de Waters. Un concepto que dos años más tarde se transformaría en otro disco monumental de la banda… pero eso es otra historia.

Where the Streets have no name – U2 – Barcelona 18h July 2017 – The Joshua Tree Tour – First Row

Sensacional y único. Kraftwerk 3-D The Catalogue

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5.0 de un máximo de 5 estrellas Sensacional y único, 28 de mayo de 2017
Esta opinión es de: 3-D The Catalogue [Blu-ray] (Blu-ray)
Discos: 4 Blu-ray 50 Gb
Codec: MPEG-4 AVC
Formato Imagen: 1.78:1
Resolución: 1920 x 1080p
Sonido: Dolby Atmos, Dolby TrueHD 7.1, PCM 2.0 estéreo, Headphone Surround 3D
Subtítulos: Ninguno
Extras: Libro de 224 páginas
Título original: Kraftwerk 3-D The Catalogue (2017)
Duración: 436 Minutos
Los seguidores del grupo alemán esperábamos este lanzamiento desde hace mucho y al fin está aquí. Concretamente, el que analizamos en esta página es el que presenta 4 discos Blu-ray más un libro a todo color de 228 páginas; todo ello en una caja de elegante y robusto diseño.

CONCIERTO
No voy a negar que soy fan de Kraftwerk desde los años 70, cuando descubrí Autobahn en un programa de radio en 1974. Desde ese momento, el grupo alemán me cautivó con su música diferente del resto y con ese concepto de hacer un disco sin pausas, solo las obligadas por las dos caras de los discos de vinilo. El grupo ha tenido largos años de inactividad en lo que a comercialización de discos se refiere. Hay que tener en cuenta que desde Electric Café (llamado después Techno Pop), que salió en 1986 (fue el primer CD que me compré), hasta el siguiente, Tour de France (2003), pasaron nada más y nada menos que 17 años…

Luego, en 2005, apareció el doble disco Minimum Maximum, grabado en directo. Este concierto también se editó en DVD, siendo una referencia absoluta en sonido, pues su calidad está fuera de toda duda.

Ahora, 12 años después, el grupo (¡por fin!) edita el esperadísimo concierto en Blu-ray que todos sus seguidores esperábamos. Y como Kraftwerk es diferente al resto de grupos de todo el mundo, las condiciones en las que se ha editado son espectaculares, tanto por la calidad técnica del concierto como por las diferentes ediciones de que los fans podemos disfrutar. En este artículo me centraré en la edición que se presenta en una caja y que incluye 4 Blu-ray’s y un libro, todo ello presentado en unas sensacionales condiciones.

Entrando de lleno en dicho contenido, hay que decir que la idea de comercializar estos 4 BDs junto con el libro y no de forma separada, les va a resultar un negocio redondo, ya que quien quiera tener estos 4 discos BD habrá de pasar por caja y desembolsar unos 180 € de media, ya que el precio de esta edición ha ido aumentado progresivamente tras su anuncio. Lo cierto es que en las diferentes tiendas de Amazon alrededor del mundo el precio oscila hasta 50 €. Hay más tiendas que lo venden, pero otra cosa es que lo tengan. De hecho, he estado consultando e indagando qué tiendas disponían de esta edición en España y son muy, pero que muy pocas. De hecho, la mayoría (El Corte Inglés, FNAC, etc.) no disponen de ella físicamente, y solo puede ser solicitada previo encargo. De hecho, Amazon.es agotó el producto tras las reservas realizadas por los clientes y no disponía de él el día de su salida.

Volviendo al tema de la única posibilidad de compra de los 4 BDs con esta edición, hay que decir que aunque se ha editado un Blu-ray + DVD en otra edición, ambos cuentan con un número reducido de temas musicales, concretamente 18. Si tenemos en cuenta que la edición de 4 discos aquí analizada se incluyen 69 temas, no resulta difícil para cualquier seguidor del grupo que quiera disfrutar de todos los temas del grupo qué edición adquirir.

Cabe destacar que esta edición presenta los temas de los 8 discos de estudio publicados por el grupo, que son: Autobahn, Radio-Activity, Trans Europe Express, The Man Machine, Computer World, Techno Pop, The Mix y Tour de France. De hecho, Kraftwerk presentó y sigue presentando su gira de conciertos en muchas ciudades en un concierto diario. Personalmente, pude asistir en Bilbao a dos de esos conciertos, concretamente los de los discos The Mix y Tour de France, en el Museo Guggenheim.
Así, gracias a estas grabaciones en Blu-ray podemos disfrutar plenamente de todos los conciertos de cada disco sin movernos de nuestra butaca. Puede deciros antes de entrar en el análisis tecnico, que gracias a la calidad audiovisual, se disfruta más en casa que en el propio concierto.

CONTENIDO BLU-RAY’S
Os enumeramos los temas de cada uno de los conciertos presentados en los 4 discos Blu-ray. Hay que tener en cuenta que los temas en los discos 3 y 4, denominados ‘FILM’ son los mismos que los de los discos 1 y 2, denominados ‘CONCERT’

Blu-ray 1 Concert y Film (incluyen 1, 2 3 y 4)

1 AUTOBAHN
Autobahn
Kometenmelodie 1
Kometenmelodie 2
Mitternacht
Morgenspaziergang

2 RADIOACTIVITY
Geiger Counter
Radioactivity
Radioland
Airwaves
Intermission
News
The Voice Of Energy
Antenna
Radio Stars
Uranium
Transistor
Ohm Sweet Ohm

3 TRANS EUROPE EXPRESS
Trans Europe Express
Metal On Metal
Abzug
Franz Schubert
Europe Endless
The Hall Of Mirrors
Showroom Dummies

4 THE MAN MACHINE
The Man Machine
Spacelab
The Model
Neon Lights
The Robots
Metropolis
Blu-ray 2 Concert y Film (incluyen 5, 6, 7 y 8)

5 COMPUTER WORLD
Numbers
Computer World
It’s More Fun To Compute
Home Computer
Computer Love
Pocket Calculator
Dentaku

6 TECHNO POP
Electric Cafe
The Telephone Call
House Phone
Sex Object
Boing Boom Tschak
Techno Pop
Music Non Stop

7 THE MIX
The Robots
Computer Love
Pocket Calculator
Dentaku
Autobahn
Geiger Counter
Radioactivity
Trans Europe Express
Metal On Metal
Abzug
Home Computer
Boing Boom Tschak
Techno Pop
Music Non Stop
Planet Of Visions

8 TOUR DE FRANCE
Tour De France
Prologue
Etape 1
Chrono
Etape 2
Vitamin
Aero Dynamik
Elektro Kardiogram
La Forme
Regeneration

LIBRO
El libro presentado es de tapa dura, con un acabado impecable y con un papel de calidad y de buen grosor. Se presenta en color y con ilustraciones a doble página. Las fotos son sensacionales y muy artísticas. Cuenta con 228 páginas.

IMAGEN 2D
Simplemente perfecta. La mayoría del contenido perteneciente a los discos BD del concierto mezclan imágenes del mismo -el cual parece haberse filmado en el mismo lugar- con las de videos pertenecientes a efectos superpuestos y a los que se muestran en la pantalla detrás de los 4 componentes. La calidad visual es simplemente perfecta, con una resolución magistral y una colorimetría perfecta, equilibrada y sin saturación. Los tonos de color son intensos y de auténtica demo, al igual que lo negros, los cuales se muestran sólidos, potentes y perfectamente combinados con los colores blancos. La verdad es que la imagen es una delicia para la vista. Cabe mencionar que la filmación y el montaje son realmente espectaculares.

Todo lo dicho anteriormente sirve para los otros dos discos, los denominados ‘FILM’. En ambos veremos los videos que acompañan a todos los temas, que son los mismo que los del concierto. En estos dos discos no veremos a los componentes de Kraftwerk, sino videos perfectamente elaborados que se combinan de maravilla con la música. Todo un espectáculo visual, sí señor.

IMAGEN 3D
Si el concierto luce a la perfección en 2D, en 3D no se queda atrás. Los conciertos ofrecidos por todo el mundo se realizan en 3D, y al entrar se le entregan unas gafas a los asistentes. La experiencia visual combinada con la sonora es todo un espectáculo. Pues bien, en esta edición de 4 Blu-ray’s la experiencia se multiplica a mejor. Y es que la calidad visual de las imágenes que veremos en pantalla en los 4 discos es sensacional. El 3D está presente en todo momento, llamando la atención en temas como Numbers, donde los números parecen salir de la pantalla e incluso podemos llegar a “tocarlos”. Especialmente, en los temas del concierto centrado en Computer World los efectos 3D predominan. De hecho, cada una de las canciones tiene algo que destacar en 3D, ya que en todas está disponible.

SONIDO
Resulta difícil empezar a alabar las prestaciones del sonido de esta edición porque no sé por dónde empezar dadas las sensacionales condiciones en que se presenta. Si el formato Dolby Atmos es de por sí sensacional, llamativo y realmente espectacular, todo se multiplica al oír lo que es capaz de dar con un contenido musical como éste. No me cabe la menor duda de que este contenido será utilizado en multitud de lugares para mostrar las excelencias del formato de audio por objetos Dolby Atmos. Y es que la música de Kraftwerk se presta a la perfección para sacar el máximo potencial a un formato de audio que nos permite oír has 11 cajas acústicas -más uno, dos o los subwoofers que queramos- simultáneamente, cada una de ellas reproduciendo diferentes sonidos y con una combinación perfecta y admirable por su ejecución.

La reproducción en formato 5.1 o 7.1 es también una verdadera gozada, pues la calidad sonora supera a la ya sensacional presentada en el DVD Minimum Maximum editado en 2005. En estos dos Blu-rays nos encontramos con un sonido perfecto, sin distorsión, nítido, potente y muy, muy dinámico, más en unos temas que en otros. El canal de subgraves trabaja de continuo y su aportación a la dinámica es sustancial. De hecho, hay temas que sorprenden por su potentes subgraves, caso de Aero Dynamik, Music Non Stop, It’s More fun to compute, Radioactivity…

Pero con lo que más se disfruta en el modo Dolby Atmos es con la enorme cantidad de efectos sonoros que hay en la parte superior. Hay temas que se llevan la palma en este aspecto, como Numbers, The Robots, Pocket Calculator, Dentaku, The Telephone Call, Music Non Stop, Elektro Kardiogram y, en general, todos, ya que no hay canción que no disponga de efectos en la parte superior.

La combinación de todos los canales es perfecta y la ubicación de cada sonido se localiza perfectamente, sin tener que esforzarnos para ello. Como digo, la escucha en 5.1 o en 7.1 es también una experiencia sensacional, ya que la calidad sonora es superior a la que presentaba el DVD MInimum Maximum, especialmente por la limpieza del sonido y la pegada del subgrave. Por cierto, hay que destacar que en todo el concierto no se oye al público, algo que muchos agradecerán, como es mi caso. Así, olvidáos de silbidos, gritos, etc., mientras suenan las canciones porque no los oiréis. Personalmente, creo que en ese aspecto Kraftwerk ha acertado de pleno, ya que su música electrónica debe ser escuchada sin elementos que distraigan al oyente.

Está claro tras la escucha de cualquiera de los temas, que lo que ha querido Kraftwerk es ofrecer a sus seguidores todos sus canciones con la mayor calidad sonora y con los nuevos arreglos que los han mejorado todavía más.
La pista de sonido estéreo PCM ofrece un sonido potente, dinámico y muy natural, resultando ideal para los amantes del audio high end en dos canales.
Se incluye también una pista Headphone Surround 3D destinada a la escucha con auriculares. Los resultados que se obtienen son sensacionales, ya que el sonido posee un efecto tridimensional excelente, el cual hará las delicias de los que prefieren escuchar música con auriculares.

EXTRAS
No se incluyen contenidos adicionales en los Blu-ray’s. La navegación nos muestra un menú simplificado en el que podemos elegir cualquiera de los tres formatos de audio incluidos, así como el formato visual 2D o 3D. En el contenido de cada disco veremos todos los temas de los conciertos y podremos seleccionar el que está incluido en el disco. En caso de querer seleccionar el del otro disco, un mensaje nos indicará en pantalla que insertemos el disco correspondiente.

Te Amaré – Miguel Bosé – Gira Estaré – Auditori Fórum – Barcelona – 27.06.2017

Nena – Miguel Bosé – Gira Estaré – Auditori Fórum – Barcelona – 27.06.2017

Intro – Sereno – Miguel Bosé – Gira Estaré – Auditori Fórum – Barcelona – 27.06.2017

Morena Mía – Miguel Bosé – Gira Estaré – Auditori Fórum – Barcelona – 27.06.2017

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