Nuevo portátil. El primer mac que entra en casa. MacBook Pro 15″ con pantalla Retina.

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Ya os contaré las experiencias… Para empezar, no está nada mal, un MacBook Pro 15″ con pantalla Retina.

Sin miedo a equivocarme. Este es el último Macbook Pro diseñado por el genio de Steve Jobs. Tanto es así, que Bob Mansfield, el máximo responsable del Hardware en Apple se ha jubilado justo después de lanzar este modelo. Es un cambio de era, sin duda, para la empresa de la manzana mordida.

Se compró el 6 de Julio y no llegará hasta el 9-15 de Agosto. 4 semanas largas de espera.. Pero por lo menos lo pagaré al IVA del 18%.

Lo que dijeron los chicos de la AppleWeblog respecto al producto no deja lugar a muchas dudas. Estamos delante de un gran producto.

Primer contacto con el nuevo MacBook Pro Retina Display

Tenemos con nosotros un nuevo y flamante MacBook Pro con pantalla Retina y lo primero que hemos hecho ha sido hacerle un unboxing y tomarle unas cuantas fotos. Las primeras impresiones pueden resumirse en dos palabras: es increíble. De la misma manera que cuando cogimos un iPhone 4 por primera vez, cuando cogimos un iPad de los nuevos y nos quedamos maravillados con la pantalla y la resolución del texto y las imágenes, cuando coges un MacBook Pro Retina sabes que no hay vuelta atrás.

Aparte de que todo se ve extraordinariamente bien el portátil en sí se siente liviano y ligero, mucho más que su contrapartida en la versión no retina el diseño es otra de las claves. Se nota la disminución de reflejos en la pantalla (aunque sigue siendo glossy y no hay ni mucho menos una ausencia total de los mismos), el nombre del modelo, “MacBook Pro” escrito en letras plateadas tal y como lo conocemos hasta ahora ha desaparecido de la parte frontal inferior de la pantalla y ha pasado a quedar casi escondida justo debajo del portátil.

En cuanto al teclado y el diseño de trackpad no se aprecian apenas cambios evidentes, el botón de encendido y apagado que en el MacBook Pro no retina encontramos en la carcasa unibody ha pasado a donde está el botón de Eject para la unidad Superdrive, justo como ocurrió en el MacBook Air. En total es apenas un poquitín más grueso que la parte menos delgada de un MacBook Air.

Hay un ligero rediseño en la salida de aire que hay detrás del teclado justo con la unión con la pantalla, nada apreciable ni algo que vayamos a notar en el día a día porque desde el punto de vista del usuario es invisible pero aún así es patente.

Para nuestro AppleWeblog Labs nos guardamos los detalles de rendimiento, velocidad general, estabilidad y sobre todo sensaciones con la pantalla Retina. Básicamente, y por ir adelantando, todo lo que sea texto va a verse maravillosamente bien, páginas como la Wikipedia o los mismos artículos de AppleWeblog se convierten en una delicia visual. Sin embargo en el tema imágenes vamos a encontrarnos con frecuencia con pixelados (hasta los favicons de las webs en Chrome se ven mal) e imágenes borrosas que, simplemente, no están preparadas para tal cantidad de resolución.

El nuevo MacBook Pro Retina Display nos ha dejado, en definitiva un muy buen sabor de boca, esperemos a probarlo más fondo y a exprimir hasta la última de sus características para evaluarlo apropiadamente y ver qué tiene que ofrecer este nuevo componente de la familia MacBook.

Y los chicos de Microsiervos también lo tienen claro:

Sobre el MacBook Pro con pantalla «retina»

El viernes tuve ocasión de asistir a la presentación local, en persona, de los nuevos MacBook Pro con pantalla Retina de 15 pulgadas.

Aquí van algunos comentarios personales al respecto,

  • La pantalla tiene 2880 x 1800 píxeles de resolución, el doble que los modelos anteriores. De modo que la misma superficie de pantalla alberga cuatro veces más píxeles y –como sucede con los iPhone y iPad con pantalla Retina– no se aprecian los píxeles a simple vista y supone una diferencia mayor de lo que podría parecer.
  • De modo que la nitidez es espectacular siempre y cuando la aplicación que se esté utilizando aproveche esa resolución. En el navegador Safari, por ejemplo, los textos se muestran con la nitidez propia de una revista impresa, pero que en la mayoría de los casos contrasta con las imágenes de baja resolución típicas de la Web se ven aún peor. Excepto, claro está, en aquellos sitios adaptados para estas pantallas, como la del iPad.
  • Fotografías y vídeos en los programas Aperture y Final Cut se ven espectaculares. Aún más: con esa resolución puedes editar un vídeo Full HD a su máxima resolución en lo que antes era la ventana de previsualización.
  • El nuevo MacBook Pro Es tremendamente ligero y fino al lado de su antecesor. No tanto al lado de un MacBook Air.
  • Pero existiendo el iPad para mí el MacBook Pro es el ordenador de sobremesa que de vez en cuando me podría llevar.
  • La pantalla es mucho más brillante y el cristal tiene mucho menos reflejo. Y tiene un mejor ángulo de visión (178 grados, 180 sería mirar la pantalla “de canto”) y sin apenas pérdida de brillo, contraste o color.
  • Es tremendamente rápido manejando aplicaciones complejas como Aperture o Final Cut. Por tremendamente rápido quiero decir que impresiona y que a simple vista haría palidecer un iMac de 27 pulgadas.
  • Y será aún mejor cuando salga la nueva versión de OS X en julio.
  • Cualquier portátil o ultrabook que aún utilice discos mecánicos está ya obsoleto, es una mala inversión (y si tiene salida VGA es que no es serio).
  • Si tienes que elegir entre más RAM o más almacenamiento SSD sacrifica el almacenamiento SSD – que para suplirlo están los discos duros virtuales, la conexión a Internet y los disco duros externos tirados de precio.
  • Porque una vez elegida la RAM olvídate de poder ampliarla –va soldada a la placa base (y antes de criticar esto: más pronto que tarde será lo habitual en todos los fabricantes).
  • Los puertos USB 3 y los puertos Thunderbolt con toda suerte de adaptadores suplen la desaparición de otros puertos (Ethernet, Mini DisplayPort, Firewire,…) para poder seguir usando accesorios actuales (discos duros, monitor externo). Tiene salida HDMI.
  • La factura de mi último MacBook Pro de 15 pulgadas (2009) es de 2.200 euros, así que no puedo decir que sea un ordenador caro Pero todo es relativo, claro.

Y, como no, los de Applesfera también alucinan con el producto

Retina: Membrana interior del ojo, constituida por varias capas de células, que recibe imágenes y las envía al cerebro a través del nervio óptico.

De esta forma definió Apple hace ya más de dos años, durante la presentación del iPhone 4, una pantalla con una densidad de pixeles tan alta, que el ojo humano no es capaz de distinguir los pixeles de la misma. La palabra ha ido ganando protagonismo con el paso del tiempo hasta el punto de que dos años después se ha convertido un producto comercial de la misma forma que lo es iPhone o iPod.

Las pantallas retina, una vez instaladas en la totalidad de equipos iOS, dan el salto por primera vez a OS X de la mano de una maravilla tecnologica llamada MacBook Pro, un nuevo modelo de portátil que define el futuro de la gama Mac de la misma forma que el primer MacBook Air sentó las bases de los equipos Unibody.

MacBook Pro con pantalla retina: lo principal es su pantalla

MacBook Pro retina

La pantalla del nuevo MacBook Pro cuenta con la increíble resolución de 2880×1800, aunque la densidad de píxeles, debido al tamaño de la misma, es bastante menor que en el iPhone (casi 100pp menos) y por lo tanto, si que se pueden distinguir los píxeles a simple vista, aunque sea complicado.

Aquí viene la controversia por la cual mucha gente piensa que esto de las pantallas retinas es un “cuento”, y es que no todo es resolución, también hay un factor externo importante a la hora de nombrar un equipo como retina. Y es que no todos los equipos se usan a la misma distancia de tus ojos.

Esto no es una entrada para justificar si la pantalla del MacBook Pro es retina o no, pero si tenemos en cuenta la distancia a la que se usa un iPhone y un Mac, y hacemos unos cuantos cálculos, descubrimos que la pantalla del MacBook Pro es tan “retina” como la del iPhone, puesto que la distancia media de uso es mucho mayor.

Dejado de lado habladuría popular, comentar que si bien la pantalla tiene una calidad y un contraste increíble (las imágenes al igual que el nuevo iPad parecen que cobran vida) peca de poco brillo. Mi primera impresión fue intentar ajustar el brillo pensando que no estaría al máximo, pero si lo estaba.

Sólo hace falta ir a las especificaciones técnicas del equipo para darnos cuenta que cuenta con una pantalla algo menos luminosa que un MacBook Pro de 15” tradicional, si eres un usuario de este equipo (como es mi caso) lo notarás rápidamente, en caso contrario apenas notarás diferencia con un MacBook Pro de 13” o un MacBook Air.

Nuevo MacBook Pro retina: potencia para rato

iPhoto
Captura de iPhoto

Aunque usar unos minutos un ordenador no pueda dar de si para una prueba de rendimiento, las típicas pruebas de “abrir todas las aplicaciones”, mover las aplicaciones de lugar y otras pruebas básicas como exportar vídeos usando QuickTime fueron más que satisfactorias.

Teniendo ya un MacBook Air desde hace tiempo con tecnología SSD las sensaciones no es que hayan sido para dejarme con la boca abierta, aunque desde luego se nota que es un equipo con el cual, si queremos, podemos trabajar de forma profesional en la edición de vídeo y fotografías.

Durante una demostración en directo, el equipo fue capaz de exportar un vídeo usando Final Cut X a 1080p de duración aproximada de 5 minutos en menos de 30 segundos, lo cual es bastante sorprendente.

Sin duda la única parte negativa de su configuración es el hecho de que ningún componente es reemplazable, por el momento, así que si quieres uno de estos equipos, piensa dos veces antes de decidir la configuración final del mismo.

MacBook Pro retina: un diseño que sorprende

MacBook Pro retina
Perfil del nuevo MacBook Pro

Todos conocemos el diseño del MacBook Air y lo fino que es, el MacBook Pro tiene un tamaño similar al Air en su parte más gruesa, pero las sensaciones son radicalmente diferentes a las del equipo básico de Apple.

Por un lado, al ser un portátil muchísimo más grande, la sensación que da es que es mucho más fino. Es simplemente un efecto visual debido precisamente a ese tamaño extra, y de hecho hasta que no sitúas el equipo con su hermano pequeño no te das cuenta de que comparten grosor.

Por otro lado el equipo no muestra sensación de debilidad debido a este reducido grosor, al contrario que el Air, dotando al equipo de mucha mayor estabilidad por el hecho de contar con el mismo grosor a lo largo de todo el equipo.

Otro detalle curioso del equipo, dejando de lado el nuevo Magsafe que no incorpora ninguna novedad a excepción del nuevo tamaño, es que la pantalla no se encuentra centrada. Los marcos laterales son idénticos en tamaño, pero el superior es relativamente más grande que el inferior otorgando un curioso (y feo) acabado.

MacBook Pro retina: pecando de los mismos problemas de iOS

Applesfera
Captura de Applesfera desde el MacBook Pro Retina

Y cuando digo problemas, me refiero a los dolores de cabeza de los pobres desarrolladores. Cuando Apple introdujo la pantalla retina en iOS, los desarrolladores se vieron obligados a duplicar la resolución de sus aplicaciones para que estas se mostrasen de forma correcta.

OS X cuenta ahora con el mismo problema, toda aplicación que no sea diseñada para la pantalla se muestra de forma píxelada. Pero por desgracia los desarrolladores cuentan con muchos más problemas que en iOS.

Lo primero que hay que entender es como funciona la pantalla, y es que al contrario de lo que piensa mucha gente, el campo visual respecto al MacBook pro de 15” no se ha modificado así que vemos la misma cantidad de información en la pantalla, la única diferencia es que la calidad de imágenes y texto es muy superior.

Esta polarización de pixeles convierte la resolución real del panel en la tradicional del MacBook Pro de 15” los problemas vienen cuando algunas aplicaciones mezclan componentes generados en tiempo real, por ejemplo una terminal y gráficos. Los gráficos los veremos escalados, puede que píxelados, pero al menos se escalan de forma correcta, pero si por ejemplo abrimos la terminal en un juego como Portal 2, la resolución de la misma es la nativa de la pantalla (2880×1800) lo cual significa que no veremos absolutamente nada.

MacBook Pro
¡Incluso la propia App de Apple se muestra píxelada!

Pero aún hay más. Si bien las resoluciones, una vez “aumentadas”, de las pantallas retina del iPhone (y del nuevo iPad) eran próximas a resoluciones del mundo actual, la resolución del nuevo MacBook Pro retina es brutalmente elevada, esto hace que casi ningún contenido en Internet (sin previa adaptación) se muestre de forma correcta, entendiendo por correcta usando la capacidad extra de la pantalla para mostrar increíbles gráficos.

Ejemplo sencillo, entrar en Applesfera. ¿Qué sucede? Pues que nos encontramos con un texto de calidad imprenta y que parece papel junto a imágenes (banners, head, imágenes de las entradas…) completamente píxeladas debido al reescalado que realiza el sistema y a la resolución de las mismas, lejos de las necesarias para mostrarse de forma correcta.

¿Pretende Apple que Internet en su totalidad de adapte a este tipo de pantallas? No queda duda que en iOS, debido a su cuota de mercado, funciono bien toda la transición… veremos que pasa con los nuevos Macs y sus pantallas Retina.

Trabajando con el nuevo MacBook Pro Retina a su máxima resolución, 2880X1800

Cuando veo que un portátil, con una pantalla de 15 pulgadas, es capaz de manejar resoluciones tán altas, siempre me acuerdo de mi dilema a la hora de comprar la anterior Apple Cinema Display de 24 pulgadas ¿Será demasiado grande?. Pero bueno, no me malinterpretéis, en realidad Apple no te permite poner la pantalla del nuevo MacBook a tanta resolución.

La resolución máxima que admite el portátil desde las propias preferencias del sistema es de 1920×1200 píxeles, que es más o menos la resolución a la que trabajo yo normalmente con la Apple Cinema Display de 24”. Realmente la mejor resulución para trabajar con esta pantalla de 15” es 1440×900 píxeles, utilizándose el “sobrante” de píxeles para aportar mayor nitidez al conjunto.

Pero evidentemente, una pantalla como la que nos ocupa es capáz de trabajar a mayor resolución, en concreto la resolución máxima que soporta es 2880×1800 píxeles y lamentablemente no podemos alcanzar la misma desde las propias preferencias del sistema. Pero es posible alcanzarla mediante la instalación de programas de terceros.

El resultado al poner el MacBook Pro a dicha resolución es la imágen que acompaña al artículo. Unespacio de trabajo enormemente grande para la pantalla que nos ocupa y unos menús y elementos del sistema tremendamente pequeños, con dificultad para distinguir el texto.

La verdad viendo las posibilidades de esta pantalla, tengo muchas ganas de ver que nos espera para los próximos iMac y sobre todo para ese Mac Pro que nos llegará presumiblemente el año que viene y que seguro que viene con una nueva ACD bajo el brazo.

Esta es la música del anuncio: ja,ja.. Hasta la música es buena:

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