Tannoy Revolution XT 6 | Sarte Audio Elite

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El XT6 es un versátil monitor compacto que constituye la puerta de entrada –con permiso de la diminuta XT Mini– a la novísima gama Revolution XT de Tannoy. Un producto que hace honor al nombre de una serie que, además, supone la presentación en sociedad de un hito en electroacústica: la renovación más profunda realizada hasta la fecha del legendario sistema de altavoces coaxial Dual Concentric. La XT6 demuestra con nota que la innovación tecnológica al más alto nivel no es patrimonio exclusivo de los modelos de referencia.

Brillante exponente de una filosofía que funciona

En su condición de uno de los auténticos gigantes del audio de todos los tiempos, Tannoy es una marca que no puede permitirse el lujo de decepcionar a nadie. De ahí que durante décadas haya sabido mezclar inteligentemente el clasicismo y la innovación en todos y cada uno de sus productos. De hecho, pocas marcas conectan tan bien con la flema y la discreción británicas en lo conceptual y a la vez saben adaptarse a las necesidades del mercado en lo formal/estético y, por supuesto, en el precio. Un objetivo cuya consecución práctica exige capacidad industrial y dominio de la tecnología y cuyos resultados están ahí: una de las gamas de cajas acústicas más completas y bien pensadas del mundo. En Tannoy meditan mucho lo que quieren cuando van a crear una nueva gama de productos, esto lo corrobora la demostrada longevidad de muchas de sus series, desde la aristocrática Prestige GR hasta la popularísima Mercury. Ambas están presentes en el mercado desde hace muchos años en diferentes evoluciones en las que la marca británica ha ido incorporando mejoras de mayor o menor calado. Sí, de mayor o menor calado, pero siempre con una meta innegociable: mejorar la calidad sonora real, la versatilidad de uso –es decir la polivalencia Alta Fidelidad/Cine en Casa- y, en la mayoría de los casos, sin tocar el precio. ¿El resultado? Una relación calidad/precio excepcional en un amplio espectro de opciones que van desde las referencias absolutas hasta modelos al alcance de todos los bolsillos. La Serie Revolution XT es una nueva demostración de esta manera de hacer las cosas. Nueva pero, en este caso, también mucho más ambiciosa que su predecesora a tenor de las novedades.

Una remodelación en profundidad

Sí, la Revolution XT6 es una caja que tiene su miga. Por fuera no parece especialmente radical, revolucionaria, pero la verdad es que si le echamos un vistazo al detalle y leemos detenidamente la información suministrada por el fabricante resulta fácil empezar a atar cabos. De entrada, lo clásico, lo que funciona tan bien que es mejor no tocar aunque también se ha refinado: el perfil ligeramente trapezoidal del recinto, con paneles no paralelos. Una solución que en una caja de “clase media” como la XT6 implica un coste adicional en términos de fabricación, pero cuyos beneficios en términos de calidad sonora son indudables al reducirse de manera sustancial las resonancias susceptibles de colorear el sonido (ya saben: el famoso “sonido de caja” que tanto degrada la personalidad de la música y las banda sonoras, en especial, a niveles de volumen elevados). Por otro lado, la XT6 descansa sobre una base –plinto- mediante unas elegantes columnas tubulares cromadas que hacen las veces de pies de desacoplo, siendo el resultado una apariencia muy distinguida, de lo mejorcito que hay ahora mismo en el mercado mundial en cajas acústicas de esta clase y precio. También los terminales de conexión están muy cuidados: mecanizados perfectos, materiales de alta calidad y previsión para bicableado.
Pero la particular configuración de la XT6, que se hace extensiva al resto de modelos de la Serie Revolution XT (salvo la XT Mini) tiene, además, una importante componente en términos de función, puesto que optimiza el sistema de carga de graves empleado: un puerto bass-reflex de emisión inferior.

Éste proporciona al monitor de Tannoy una flexibilidad extra a la hora de ubicarla, ya que las posibles –y potencialmente dañinas- reflexiones en paredes y esquinas, motivadas por la disposición del mencionado puerto en el panel posterior, son suprimidas de cuajo. El resultado es, sobre el papel, y, como pudimos comprobar, también en la realidad, una zona baja del espectro muy limpia y controlada que convierte a la nueva Tannoy en un combatiente formidable tanto para completar equipos de Alta Fidelidad como de Cine en Casa.
Pero donde la XT6 hace honor al nombre de la gama a la que pertenece es en el que, sin duda, es el más significativo de los desarrollos tecnológicos que incorpora.

De hecho, es tan significativo que sus creadores lo consideran la más profunda remodelación del legendario sistema de altavoces coaxial Dual Concentric de Tannoy en sus más de 60 años de existencia: el Omnimagnet Dual Concentric. Evolución radical del Dual Concentric, el Omnimagnet Dual Concentric mantiene la extraordinaria coherencia espacial de su predecesor aportando mejoras excepcionales en la suavidad de los timbres e incrementando aún más la capacidad para generar imágenes sonoras extraordinariamente realistas.

A nivel de ingeniería, esta reinterpretación del icónico concepto de fuente sonora puntual de Tannoy combina un nuevo diafragma de PEI (un material sintético muy utilizado en electroacústica) y una nueva guía de ondas en la sección de agudos con un único imán, que excita simultáneamente las bobinas móviles de las secciones de agudos y graves (de ahí el término Omnimagnet). Por otro lado, la cúpula del transductor de agudos tiene ahora una forma toroidal que le permite situarse en una posición más adelantada dentro del sistema coaxial, mientras que un modificador de fase en forma de ojiva situado frente al diafragma contribuye a acortar el trayecto recorrido por las señales emitidas. Los ingenieros de Tannoy destacan que esta nueva guía de onda, bautizada con el nombre Torus Ogive, exhibe un comportamiento más agresivo que el de su predecesora Tulip, siendo el resultado una mayor coherencia de la fase entre las secciones de agudos y de graves del transductor. Por otro lado, la mayor y más uniforme dispersión del Omnimagnet Dual Concentric tiene un efecto profundamente positivo en la imagen sonora, lo que, junto con la mejora de la coherencia de la fase, garantiza un sonido abierto y natural. En lo que concierne a la sección de medios/graves, el rediseño del cono (menos profundo) permite, combinado con el sistema bass-reflex empleado, mejorar todavía más la suavidad de las zonas media y baja del espectro, manteniendo una capacidad dinámica excepcional. Cualidad esta última esencial para reproducir sin distorsión los archivos de audio digital de alta resolución y las bandas sonoras más exigentes del momento. Como resultado de esta concatenación de refinamientos técnicos, la respuesta en frecuencia de la Revolution XT6 abarca desde 46 hasta 32.000 Hz (puntos de corte a -6 dB), mientras que la sensibilidad es de 89 dB/W/m y la impedancia nominal 8 ohmios, características que nos permiten disponer de un margen muy amplio a la hora de seleccionar la electrónica de ataque.

Un sonido muy abierto, transparente y con mucha garra

Para probar las XT6 –que colocamos sobre soportes de pie- nos pareció que la opción Marantz era la vía más interesante a seguir. En esta ocasión, seleccionamos el amplificador integrado PM7005 y el reproductor de discos compactos CD6005 que fueron acompañados por un giradiscos Pro-Ject Essential II. Las conexiones estuvieron a cargo de la siempre solvente van den Hul: The Isis en giradiscos, The Well Hybrid en modulación y CS-122 Hybrid en cajas. De entrada, las XT6 no consiguen “chillar” ni a tiros, signo inequívoco de que la remodelación de la sección de agudos del nuevo Dual Concentric se ha basado en criterios eminentemente musicales. Son elegantes y educadas hasta la exasperación, con un equilibrio tonal que se mantiene intacto incluso a niveles volumen muy respetables. En segundo lugar, los graves son más que notables y, tal y como sugiere el peculiar diseño del sistema de radiación empleado para los mismos, perfectamente controlados al minimizarse drásticamente su interacción con la sala de escucha. No es la solución empleada por las XT6 novedosa en el sentido estricto, pero es obvio que el esmero puesto en su aplicación es irreprochable. De ahí que nos encontremos con una respuesta en frecuencia subjetiva extraordinariamente amplia que jamás provoca fatiga auditiva, combinada con una dinámica, una resolución y una focalización –con esto y una gran dispersión ya contábamos- espléndidas. Es evidente, pues, que las Revolution XT6 tienen un importante punto purista, lo que no quita que su inclusión en un sistema multicanal debería contemplarse con sumo interés. El monitor evaluado pertenece a esa peculiar raza de componentes de audio que enamoran a primera vista y proporcionan placer sin complicaciones a un buen precio.

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