Turismo Geek en el Silicon Valley (I)

09 de septiembre de 2013 | 13:13 CET

Turismo Geek en el Silicon Valley (I)

Lo que La Meca es para los musulmanes y Disneyworld para los niños, es el Silicon Valley para los geeks. Por eso, creo que todo geek debería acudir en peregrinación, al menos una vez en la vida, a Tierra Santa californiana.

Para la facilitar la tarea, quiero ofrecer las notas de mi penúltimo viaje a California como una “Guia del Turista Geek al Silicon Valley”. Por motivo de trabajo, tengo la suerte de tener que ir a California de vez en cuando. En la primavera de este año, me tocó Palo Alto y Menlo Park. Por cuestiones de vuelos, tuve que quedarme un día más, que aproveché para conocer mejor la región. Es ese viaje de un día en el que me vais a acompañar a lo largo de este artículo.

¿Qué es y donde está el Silicon Valley?

Lo primero que deberíamos tener claro, antes de empezar, es ¿qué es exactamente el Silicon Valley y donde está situado.

La ciudad de San Francisco se encuentra en la punta de una península que casi cierra la zona de la bahía de San Francisco. A todos los terrenos que rodean la bahía se les llama la “Bay Area” y el sureste de la península (desde San Mateo hasta San José y Los Gatos) es conocido como “Silicon Valley”.

El “Silicon Valley” está compuesto por una multitud de pequeñas ciudades que se encuentran conurbadas, es decir, no se nota el paso de una ciudad a otra. En términos prácticos es como si todo el “Silicon Valley” fuese una sola ciudad. Sin embargo, no es así, y cada una de esas ciudades tiene su personalidad y su función dentro del valle, como iremos viendo.

Una de las principales arterias del valle es “El Camino Real”. Hoy en día es una larguísima avenida que lo recorre de norte a sur, y por la cual nos iremos moviendo en nuestro viaje virtual. En su origen era la carretera construida y seguida por los colonos y misioneros españoles que llegaron por primera vez a estas tierras para establecer misiones y ranchos. Dichas misiones y ranchos terminaron siendo los núcleos alrededor de los cuales se formaron las ciudades del valle.

El Corazón del Silicon Valley: Palo Alto

Mi hotel se encontraba en Palo Alto, así que fui a recoger el coche que había alquilado para así comenzar el viaje. De camino a la agencia, pasé por un parque donde está situado uno de los símbolos más importantes de la región: el Palo Alto.

Se trata de dos secuoyas costeras que dieron nombre a la ciudad y alrededor de las cuales fueron creciendo los primeros asentamientos. Son los mismos árboles que vemos en el escudo de la Universidad de Stanford y en el escudo de la ciudad. A uno de los dos lo partió un rayo, pero el otro sigue firme, así la primera parada en mi peregrinación fue sentarme a la sombra del árbol que vio crecer y dio nombre al Silicon Valley.

Palo Alto

Era primavera, una época fantástica para visitar California. Toda la región estaba en flor y el olor de las secuoyas impregnaba todo el ambiente. Nada más entrar en el parque, que estaba justo detrás de mi hotel, y medio oculto, se encontraba El Palo Alto a cuya sombra me senté un rato.

El Palo Alto

Palo Alto “downtown”

Siguiendo hacia el sur, llegas a la entrada oficial de la ciudad de Palo Alto. Esta glorieta que te da la bienvenida, está justo en frente a El Camino Real. A un lado tenemos “Palo Alto Downtown”, es decir, el centro urbano, y al otro lado del Camino, se encuentra la famosísima Universidad.

Empezamos por dar un paseo a pie por el centro de Palo Alto, recorriendo University Avenue. La mayoría de los edificios son de dos pisos y casi todos son comerciales: es donde se concentra la vida nocturna de la ciudad, que tiene un aspecto marcadamente universitario. Si tienes hambre, prueba una hamburguesa en Umami Burger, o un Hibachi Steak en Cheesecake Factory o simplemente una cerveza en el bar de copas Joya. En este bar muy de moda, estuve en una fiesta organizada por Yahoo.

Di media vuelta y me dirigí de vuelta al Camino Real para recoger el coche. De camino, y por sorpresa me di con un edificio que hoy alberga al buscador A9.com (el que está por detrás de las búsquedas en Amazon).

Con la misma facilidad que en España te encuentras con bares, allí encuentras empresas de tecnología.

Este edificio tiene mucha historia, ya que en él estuvieron las primeras oficinas de Facebook. De hecho, una taxista que me llevó varias veces a la actual sede de Facebook, me contaba que conoció a Zuckerberg cuando llegó a California. Estaba hospedado en el mismo hotel que yo y la contrató para llevarlo a ver varias oficinas en el centro de Palo Alto. Lo primero que hizo, fue ponerlo verde por querer ir en taxi a un sitio tan próximo, y luego cuando le preguntó a que se dedicaba, montó en cólera y le llamó “loser” (algo así como pringado): ¡¿cómo se te ocurre copiar a My Space?! Sin comentarios.

Esta es una de las cosas mágicas del Silicon Valley: todos esos personajes que desde lejos parecen medio míticos, allí son el día a día y te los puedes encontrar por la calle en cualquier ocasión. De hecho, es común ver a Zuckerberg (que es conocido por llevar una vida muy sencilla) paseando en bicicleta por Palo Alto y Menlo Park.

Cuando no iba a Facebook con esa taxista tan visionaria, iba con otro taxista mexicano. Este señor, había trabajado en el pasado en una empresa de limusinas y conoció a todos los principales CEO de las empresas del Silicon Valley. Me reía mucho con sus cotilleos sobre lo desagradable que era Larry Ellison o lo enfermizamente tacaño que era Steve Jobs. 😉

Stanford University

Ya en el coche, decido ir a la siguiente escala del viaje. Es absolutamente obligatoria para todos aquellos que programamos para iOS: la Universidad de Stanford. Somos muchos los que aprendimos con los cursos de Stanford, impartidos por gurús como Alan Cannistraro o Paul Hegarty.

El campus de Stanford es de los más bonitos que he visto nunca. En medio de un gran parque, en lo que antes fue un rancho, están los edificios de estilo muy californiano: inspirados en la arquitectura de las misiones españolas. Recomiendo que dejes el coche donde puedas y sigas a pie. Lo ideal es que te dirijas por el gran paseo que desemboca en la entrada principal: el Palm Drive o Paseo de las Palmeras.

Arco Standford

Al final del paseo nos encontramos con la archi-conocida entrada principal con su arco, que tantas veces hemos visto en los cursos de Stanford.

Una vez pasado el arco, hay un patio y al fondo del mismo, está la joya de la corona de Stanford: Memorial Church. Esta iglesia que ocupa el centro del campus fue construida por Jane Stanford en memoria de su marido Leland Stanford.

La universidad de Stanford, que fue una de las primeras de California ha sido vital en la creación del Silicon Valley. Desde un principio ha exigido que sus alumnos buscasen aplicaciones prácticas a los conocimientos adquiridos e incluso ahora va a empezar a invertir en las “startups” creadas por los ex-alumnos.

Me di un largo paseo por todo el campus, pasando frente al edificio de informática, llamado por cierto,William Gates.

Menlo Park y Facebook

Imbuido de sabiduría “stanfordiana”, sigue tu viaje hasta Menlo Park. Si Palo Alto y Mountain View son el corazón del Silicon Valley, Menlo Park es la billetera. Allí encontrarás la mayor concentración de empresas de capital riesgo del mundo. El dinero que financia las startups del valle sale de Menlo Park.

Antes de embarcar para San Francisco, estaba en Bogotá impartiendo un curso intensivo de iOS deAGBO. Por casualidad, me encontré con unos inversores tejanos que querían conocer el ecosistema de emprendimiento en Colombia. Estuvimos charlando un rato y les dije que la semana que viene estaría en su país, en concreto en Menlo Park. Inmediatamente me dijeron que me encantaría y que me quedaría pasmado al ver que Menlo Park es el único lugar del mundo donde uno puede perder la cuenta de los Ferraris que ve por la calle. Mentían.

Aunque vi bastantes Ferraris, claramente están pasados de moda y lo que se lleva ahora son los Tesla, los coches eléctricos de ciencia ficción que produce Elon Musk (otro de los grandes visionarios del valle).

A escasa distancia de mi hotel había un concesionario de Tesla (no muy lejos de la sede de SRI, la empresa que creó Siri). Estaban en exposición una gran cantidad de Modelos S, la joya de la corona, que acababan de lanzar.

La sede de Facebook está bastante al este, a orillas de la bahía. En otra de esas vueltas de tortilla tan típicas del Silicon Valley, los edificios que hoy son la principal sede de Facebook, antes lo fueron de Sun Microsystems.

Se trata de un campus enorme, en forma de rombo, con una calle y plaza en el centro. Con más de 3.500 empleados (¿habitantes?) es toda una ciudad.

A la entrada, hay un cartel enorme con la “dirección” 1 Hacker Way. Es una broma con la filosofía de Zuckerberg de exaltar los valores “Hacker” (que no “craker”). Tengo que decir que me encanta.

En la zona central del campus hay una calle donde se hace la vida social en la red social: todos nos encontrábamos en los bares y restaurantes (todos ellos gratis).

Algo muy común en el Silicon Valley, y del cual Facebook y Google son tal vez los mejores ejemplos, es que las empresas procuran dar a sus empleados las mejores condiciones de trabajo posibles. Esto incluye todo tipo de servicios gratuitos, como desayuno, almuerzo o cena, gimnasio, masajes, transporte y hasta lavandería.

Además, a cada poco rato te encuentras con zonas donde tienen bebidas y comida, para que si necesitas cualquier cosa, lo tengas siempre a un paso de tu puesto de trabajo.

Esto no quiere decir que los empleados de Facebook se lo pasen de cachondeo, comiendo y bebiendo sin parar. Se trabaja duro y se aprende mucho. Un ejemplo de ello es la revista “The Weekly Push”. Se trata de una revista que publica un artículo a la semana explicando cómo funciona alguna de las herramientas con las que se construye la aplicación, y que te puedes encontrar en los lugares más extraños.

En Facebook estuve trabajando, impartiendo un curso de desarrollo iOS del Big Nerd Ranch. Mientras estuve allí hice la misma vida que los demás habitantes de esa ciudad. Por eso desayunaba y comía en Facebook, que tenía mejor servicio que el hotel.

No todo iba a ser trabajar, y a la hora de comer solíamos aprovechar el sol para almorzar al aire libre.

A mobile company

En estos momentos Facebook está pasando por un cambio enorme, al adaptarse a la nueva estrategia de Zuckerberg: Facebook ha de ser una empresa móvil. La mayoría de las conexiones a Facebook y de los ingresos publicitarios provienen de dispositivos móviles. Esto ha llevado a que Facebook haya multiplicado su contratación de desarrolladores iOS en todo el mundo, de tal forma que ha alterado por completo el mercado laboral en el Silicon Valley.

Contrata desarrolladores móviles por todo el mundo y el único freno que ha encontrado es la ley de inmigración norteamericana. Para solventar ese problema, han abierto un nuevo centro en Londres para crear otro equipo de desarrollo. Al mando de dicho grupo incipiente, está nada menos que Alan Cannistraro, el famoso ex-profesor del primer curso de desarrollo iOS de Stanford, que recientemente dejó Apple (después de crear algunas de las primeras Apps para iPhone). Esto abre muchísimas posibilidades para los desarrolladores iOS en Europa.

Si pasas por Facebook, no dejes de hacer una visita a la empresa. Todas las grandes empresas de tecnología del Silicon Valley (con una excepción, como luego veremos) permiten visitas guiadas a sus instalaciones.

Una vez visitado Facebook y Menlo Park, es hora de seguir hacia el sur, hasta Cupertino. Eso lo veremos en la próxima entrega de esta sección, donde visitaremos la sede en 1 Infinite Loop, el bar en que Steve Jobs se reunía con Scott Forstall para diseñar el iPhone y comer bagels, nos tomaremos una cerveza en el BJ’s (restaurante conocido como 2 Infinite Loop, por la cantidad de empleados de Apple que lo frecuentan) y nos comeremos un chuletón de brontosaurio en el Outback, restaurante favorito de Steve Wozniak, donde a menudo te lo puedes encontrar. ¡Nos vemos pronto en Cupertino!

Turismo Geek (y II): Cupertino, la casa de Steve Jobs y mucho más

09 de septiembre de 2013 | 14:12 CET

Al contrario de Google, Facebook u otras grandes empresas de tecnología del Silicon Valley que tienen una sede principal donde está la mayoría de los empleados, Apple está bastante dispersa por toda la ciudad. No obstante, hay un lugar que es considerado el Santo Sanctorum, el centro alrededor del cual giran todas las manzanas: el 1 Infinite Loop.

Desgraciadamente, Apple es la excepción a la regla de que todas las empresas de tecnología te dejan visitar la sede. Incluso teniendo amigos que trabajan en Apple, no me fue posible cotillear por dentro. De todas formas, hay mucho que ver fuera, así que ¡no te desanimes peregrino geek!

Camino de Tierra Santa: Cupertino

Hazte una foto frente al cartel del 1 Infinite Loop y sin más, localiza el restaurante Outback que está al lado. Outback es una red de restaurantes australianos especializados en carne asada. Lo que hace especial a éste, es que se trata del restaurante preferido de Steve Wozniak, y a menudo te lo puedes encontrar ahí. Por si fuera poco, la comida es buena, y cené en él muchas veces con un amigo.

Faltaban pocas semanas para el WWDC y según mi amiga Bunny, co-autora de la biblia de Core Graphics y que trabaja en el departamento de documentación de Apple, estaban viviendo semanas infernales preparándolo todo. No me cabe duda, porque las luces solían estar encendidas hasta bien entrada la noche.

Lo único malo de las cenas en el Outback era la manía infame de mi amigo Eduardo, que recientemente se ha entregado al Lado Oscuro, de entrar siempre usando unos Google Glass. Llegué a temer que seguridad nos echase.

El bar más importante del Silicon Valley

Si sales del Outback, estás a escasos pasos de un lugar verdaderamente histórico, aunque sin duda no lo parece. Camina unos metros a tu derecha, y te darás con un bar de aspecto bastante insignificante. Sin embargo, según Steve Jobs, en él servían los mejores bocadillos y “bagels” de todo el mundo.

Seguro que pensabas que tu iPhone se había diseñado en un lugar más glamuroso…

En él solía reunirse durante horas con Scott Forstall para diseñar el iPhone e iOS. Aunque cené muchas veces en el Outback de al lado, el sábado que me dediqué a hacer turismo, quise comer en él. Me pedí uno de los bocadillos que se zampaba Steve Jobs, a ver si se me pega algo. No estaba mal, pero tanto como el mejor del mundo, habría que discutirlo.

Mejores del mundo o no, es un lugar histórico que hay que visitar, en nuestro particular recorrido depuntos geek del Silicon Valley.

Hacia Mountain View

Después de visitar el Templo Jedi, toca acercarse a la cueva de los Sith, pero antes hay que hacer escala en uno de los sitios más interesantes para un geek. De momento, pillamos el coche y nos dirigimos a Mountain View.

Mountain View es el hermano gemelo de Palo Alto, el otro principal centro de empresas de tecnología del Valle. La más importante de ellas, con mucho: Google.

Vintage Computing

Antes de llegar al Googleplex (la sede de Google), vamos a hacer escala en el museo más friki del mundo: Computing History Museum.

Deja el coche en el parking del museo, pero estáte atento: estás en Mountain View, tierra de Google y es muy posible que te cruces con alguno de los coches autónomos (sin conductor) de Google. Circulan por la ciudad y a menudo los puedes ver.

El museo tiene ejemplares de los principales ordenadores de la historia, empezando por el famosoENIAC. Además del ENIAC, tienen un IBM 360, un PDP 8 y 11 (donde nació UNIX, sistema operativo que dio origen a OSX e iOS, entre otros muchos).

IBM 360, un hito en la historia de la informática

La primera versión del manual de programación de Unix, escrito a maquina. Este manual aún afecta a la forma en que programamos nuestros iPhones y iPads.

También tienen clásicos olvidados, como una ConectionMachine, el ordenador más sexy jamás creado por el hombre. Al lado de esa maravilla también hay varios súper ordenadores Cray (famosos por haber sido usados para crear la versión original de TRON de Disney).

La Connection Machine, creado durante el furor de la Inteligencia Artificial.

Hablando de Disney, toca recordar que Steve Jobs antes de vender Pixar a Disney, no solo hacía películas, sino que también vendía ordenadores en Pixar:

Otro ordenador clásico que seguro que hace saltarle las lágrimas a más de uno, es el viejoSpectrum. Allí estaba también.

Tampoco podía faltar el NeXT Cube (otra vez un cubo…). Este es el ordenador más conocido que comercializó Steve Jobs con NeXT.

Lo que pocos saben es que ese ordenador, con el cual Tim Berners Lee creó la Web (tanto el primer explorador como el primer servidor de http), no sólo dió lugar a la revolución web. Años más tarde, esa misma tecnología y ese mismo lenguaje de programación (Objective C) es el mismo que hoy usamos en nuestros Macs, iPhones y iPads.

Después de la revolución de la Web, la misma tecnología se está usando para la revolución de las Apps. Sin duda es un tributo al genio visionario de Steve Jobs.

En el museo uno puede perderse durante muchas horas, así que ten cuidado de no pasarte, porque aún queda mucho por ver. No dejes de darte una pasadita por la tienda, donde podrás encontrar gran cantidad de recuerdos geeks.

De camino a Mordor: el Googleplex

No muy lejos del museo, está la sede de Google, también conocida como Googleplex. Se trata de un edificio enorme y se nota que el ayuntamiento de Mountain View se lleva mejor con Google que el de Cupertino con Apple (hay cierta tensión): ¡nada menos que les han dado una calle!

El Googleplex se puede visitar todos los días excepto los fines de semana. Recomiendo que dediques un rato a pasear y gastar algo en la tienda. Al igual que en el caso de Facebook, es algo un poco extraño pensar que estás DENTRO de Google o Facebook.

A estas alturas es posible que ya estés cansado y te quede poco tiempo del día. Aún hay muchas cosas por visitar, como el garaje de HP, pero hay prioridades. Hablando de garajes, hay uno que no puedes perderte.

El garaje más importante del mundo

Al salir de Google, me dirigí de vuelta al norte, pero en vez de pillar EL Camino Real y volver a Palo Alto, hice un pequeño desvío hacía Los Altos. Allí, me dirigía hacia el 2066 del Christ Drive. En ese número, de una urbanización típica americana, se encuentra una casa que en nada parece distinguirse de las demás: de madera, con un garaje a un lado y jardín enfrente.

Garaje donde ha nacido Apple

Sin embargo, esa casa y ese garaje son muy especiales. En esa casa vivió hace años un tal Steve Jobs y en ese garaje se reunía con otro nerd llamado Steve Wozniak para construir los ordenadores que luego venderían bajo la marca Apple. Ahí nació Apple.

No sé quién vivirá en esa casa hoy en día, ni por qué Apple no la compra para transformarla en un museo, pero está claro que el actual propietario está HARTO de nosotros. Frente a la entrada tiene un cartel indicando que está prohibido pisar el patio para sacar fotos y que en caso contrario llamará a la policía. Sólo le faltaba decir que usa Windows y Android.

En realidad, creo que lo mejor que podría hacer sería cobrar entrada al garaje, pero no es asunto mío. Como está claro que los geeks no somos muy bienvenidos, decido seguir viaje.

La última morada

Al contrario que otros millonarios del Silicon Valley, Steve Jobs jamás se compró una mansión espectacular. Al contrario, siempre vivió en un barrio de clase media alta, en una casa amplia, pero sin alardes. Cuando falleció, se vieron muchas fotos del jardín cubierto con flores que habían traído los fans. Decidí acercarme para echar un vistazo.

La casa de Steve Jobs

Su casa está en Palo Alto, así que termino mi viaje donde lo empecé. La casa, como decía, parece bastante normal, y tiene un jardín amplio y de aspecto algo descuidado. Es posible que se te acerquen los de seguridad, pero en todo caso son muy educados y te dejan sacar fotos sin problemas.

Ya tenía que irme para el aeropuerto, así que tocaba poner fin al peregrinaje geek. Aun así, la mayor sorpresa del día me estaba esperando a la vuelta de la esquina, cerca de la casa de Steve Jobs. Aparcado a la entrada de una casa, me encuentro con esto:

Delorean – el coche de Marty McFly en la película Regreso al Futuro

Nunca había visto uno de cerca y si tenía alguna duda de estar en un lugar especial, se me despejaron de inmediato. Al volver a casa, lo hacía con la sensación que al igual que Marty McFly, estaba regresando del futuro.

Fuente : Applesfera

http://www.applesfera.com/aprendeiosonline/turismo-geek-en-el-silicon-valley-i

http://www.applesfera.com/aprendeiosonline/turismo-geek-y-ii-cupertino-la-casa-de-steve-jobs-y-mucho-mas

 

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