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About Mike Oldfield

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The phenomenon of ‘Tubular Bells’ changed Mike Oldfield’s life for ever

Composer Mike Oldfield rose to fame on the success of Tubular Bells, an eerie, album-length conceptual piece employed to stunning effect in the film The Exorcist. Born May 15, 1953, in Reading, England, Oldfield began his professional career at the age of 14, forming the Sallyangie folk duo with his sister Sally; a year later, the siblings issued their debut LP, Children of the Sun. By the age of 16, he was playing bass with Soft Machine founder Kevin Ayers’ group the Whole World alongside experimental classical arranger David Bedford and avant-garde jazz saxophonist Lol Coxhill; within months, Oldfield was tapped to become the band’s lead guitarist prior to recording the 1971 LP Shooting at the Moon.

Tubular Bells, originally dubbed Opus 1, grew out of studio time gifted by Richard Branson, who at the time was running a mail-order record retail service. After its completion, Oldfield shopped the record to a series of labels, only to meet with rejection; frustrated, Branson decided to found his own label, and in 1973 Tubular Bells became the inaugural release of Virgin Records. An atmospheric, intricate composition that fused rock and folk motifs with the structures of minimalist composition, the 49-minute instrumental piece (performed on close to 30 different instruments, virtually all of them played by Oldfield himself) spent months in the number one spot on the U.K. charts, and eventually sold over 16 million copies globally. In addition to almost single-handedly establishing Virgin as one of the most important labels in the record industry, Tubular Bells also created a market for what would later be dubbed new age music, and won a Grammy for Best Instrumental Composition in 1974.

The follow-up, 1974’s Hergest Ridge (named after Oldfield’s retreat in a remote area of Herefordshire) also proved phenomenally successful, and dislodged Tubular Bells at the top of the British chart. With 1975’s Ommadawn, he explored ambient textures and world music; however, the emergence of punk left Oldfield baffled, and he retreated from sight for three years following the LP’s release. He resurfaced with 1978’s Incantations. Platinum, issued a year later, kept its eye on the clubs, and featured a dance version of the Philip Glass composition “North Star.” With 1980’s QE2, Oldfield moved completely away from his epic-length pieces and traveled into pop territory, a shift typified by the album’s cover of ABBA’s “Arrival.” He continued in a pop vein for much of the ’80s, as albums like 1983’s Crises, 1984’s Discovery, and 1987’s Islands encroached further and further upon mainstream accessibility.

In 1992, Oldfield teamed with producer Trevor Horn for Tubular Bells II, which returned him to the top of the U.K. charts. The Songs of Distant Earth appeared two years later, followed by a third Tubular Bells update in 1998. In 2003, Oldfield re-recorded Tubular Bells in celebration of its 30th anniversary, with John Cleese as master of ceremonies replacing the late Vivian Stanshall; the album was issued as a two-disc set including a video disc.

Light + Shade, a double-disc conceptual work of new studio material, appeared in 2006. An album-length classically influenced piece, Music of the Spheres, a work deeply influenced by classical music, appeared in 2008, followed by a live offering. After a four-year break from his own work, Oldfield reentered the studio and began working on a return to pop/rock-influenced music. In early 2014 he emerged with Man on the Rocks. The critical reception was the best he’d received since the ’90s and it charted all over Western and Eastern Europe. Two years later, alongside the re-release of remastered scores from 1984, he issued the vinyl-only The 1984 Suite, which remixed highlights from Discovery and The Killing Fields. In late 2015, Oldfield announced via Twitter that he had begun to work on a sequel to 1975’s Ommadawn. He completed it the following November. Containing two tracks, simply titled “Part I” and Part II,” the composer described it as “handmade… a genuine piece of music rather than production: hands, fingers, fingernails.” It features 22 instruments including mandolin, guitars, acoustic bass, bodhran, African drums, and tin whistle. Its lone sample is from a line by the children’s choir on the 1975 date in the song “On Horseback.” Return to Ommadawn was released in January 2017.

~ Jason Ankeny

El drama de Eric Clapton, el ‘dios de la guitarra’ que le dice adiós a la música

El drama de Eric Clapton, el dios de la guitarra que le dice adiós a la música

Ya no habrán más lágrimas en el cielo. Eric Clapton, el músico que compuso, junto a Will Jennings, ‘Tears in heaven’, aquel himno perfecto para comunicarse con aquellos que se fueron antes que nosotros, ya no tocará su guitarra. ‘El dios de las seis cuerdas’ le dice adiós a la música, antes de que esta lo haga primero, contrario a lo que hacen muchos músicos de su época que tocan hasta su último aliento.

No lo hace por capricho, una enfermedad nerviosa paraliza la mitad de su cuerpo, impidiéndole tocar sin padecer una inmensa molestia. “He sentido mucho dolor durante el último año. Empezó con un dolor lumbar y después se desplazó a otros lugares”, le dijo Clapton a la revista Classic Rock.

El guitarrista, cantante y compositor británico de rock y blues padece neuropatía periférica, enfermedad que compromete específicamente las piernas y manos, por lo que es complejo que utilice la guitarra —cuyo manejo era tan maravilloso, que solía ser llamado ‘Slowhand’ (mano lenta), por la delicadeza con la que tocaba—, debido a que se siente una especie de descarga eléctrica.

El médico Mario Germán Ospina explica que “esta enfermedad es una patología en los nervios a nivel periférico, que afecta generalmente las extremidades. Tiene gran incidencia en la calidad de vida. Más que ser mortal, es una enfermedad incómoda porque los pacientes padecen dolores de difícil manejo que los medicamentos comunes no alivian”.

Esta patología “también puede ocasionar pérdida de sensibilidad, los pacientes pueden presentar lesiones aún sin darse cuenta, lo que produce procesos infecciosos que desencadenen en amputaciones”, agrega el médico.

Entre los síntomas que sufre quien es llamado ‘Dios de la guitarra’ están cosquilleo en las manos y en los pies, la sensación de tener puestos guantes o calcetines apretados, repentinos dolores agudos, insensibilidad en los dedos y debilidad de las extremidades.

En 2013, Clapton tuvo que cancelar varios compromisos debido a los dolores de espalda. Sus causas son múltiples, pueden ser traumas, caídas, predisposición genética, obesidad, diabetes, inactividad y por las sustancias tóxicas y los excesos, que fueron muchos.

Aunque ahora, a sus 71 años, tenga la apariencia de un viejo lord sedentario, Clapton no fue ajeno a los vicios. Es por eso que, pese a su enfermedad, considera “una gran cosa el estar vivo. Por alguna razón fui arrancado de las fauces del infierno y tuve otra oportunidad”.

“Con todo derecho tuve que haber estirado la pata hace mucho tiempo”, reconoció el músico que acaba de sacar su 23 álbum grabado en estudio, titulado ‘I Still Do’, que podría traducirse como ‘Todavía lo hago’.

Como escribió el novelista brasileño Paulo Coehlo en alguno de sus libros “escoger un camino significa abandonar otros. Si pretendes recorrer todos los caminos posibles acabarás no atravesando ninguno”. Eso pasa con Clapton, quien reconoce la senda que le espera: “Debo encontrar la forma de lidiar con algunas otras cosas del envejecimiento”, dijo a la revista británica especializada en rock.

Pese a su decisión, su trabajo no cesa. A finales del año se publicará una colaboración con los Rolling Stones. Tal vez su última obra. Sin embargo, si hay algo que Clapton, nacido en Ripley, Inglaterra, el 30 de marzo de 1945, ha demostrado en más de una ocasión, es su capacidad para resurgir de las cenizas.

La estrella comenzó a consumir drogas y alcohol a los 15 años. Su menú incluía heroína, cocaína, analgésicos y dos botellas de vodka al día.

“Lo único que le impidió suicidarse por tercera vez, después de intentarlo anteriormente ingiriendo pastillas y luego colgándose de un árbol, fue la idea de que un hombre muerto no puede beber”, escribió Paul Scott, periodista del Daily Mail y autor de la biografía ‘Motherless child: The definitive biography of Eric Clapton’, publicada el año pasado para conmemorar las siete décadas del artista.

El artista británico emprendió una decidida batalla contra las drogas que finalizó con éxito en 1998, tras haberlo intentado desde 1987 en diferentes centros de desintoxicación de medio mundo, tratado con distintas terapias que no dieron el fruto esperado. Incluso, ha confesado públicamente que, hasta que llegó a la treintena, no mantuvo relaciones sexuales estando sobrio o sin haber consumido drogas.

“El miedo a la pérdida de identidad era descomunal. Tal vez eso había nacido con el asunto de ‘Clapton es Dios’, que había hecho que basara buena parte de mi autoestima en mi carrera. Cuando tuve que pasar a centrarme en mi bienestar como ser humano, y en la consciencia de que era un alcohólico que sufría la misma enfermedad que todos los demás, sufrí un colapso”, dijo sobre su debacle.

A propósito de sus adicciones, una de sus cnciones más populares, aunque es de la autoría del músico norteamericano JJ Cale, es ‘Cocaine’, cuya letra dice: “Si quieres quedarte un rato, has de tener cocaína; si quieres deprimirte hasta caer al suelo, cocaína. Ella no miente. Si tienes malas noticias, quizá te agrade deshacerte en la tristeza. Cocaína. Cuando el día se acaba y tienes ganas de escapar, cocaína”.

Y es que el consumo de drogas parecía ser el común denominador entre los grandes genios de la época. Keith Richards ha dicho que en los comienzos de The Rolling Stones se consumía todo tipo de drogas porque no conocían sus efectos. Iggy Pop tuvo una adicción tan fuerte a la heroína, al punto que él mismo decidió internarse en un centro psiquiátrico en busca de ayuda. Y Steven Tyler era tan fanático de dicha sustancia, que incluso la inhalaba durante sus conciertos. Ozzy Osbourne, por hacer la lista finita, mantuvo durante 40 años un romance con el alcohol; reveló a la prensa que consumía cuatro botellas de coñac al día.

Sin embargo, Clapton ha intentado hacer las pases con su destino. Hace siete años se despidió de setenta de sus guitarras, en una subasta de corte caritativo. El monto económico obtenido rompió todas las cifras previstas.

Una Martin, de 12 cuerdas, con la que Eric grabó el espiritual ‘Motherless Child’, comenzó con una oferta de US$ 10.000, llegó hasta los US$ 70.000, mientras que una réplica de la Stratocaster ‘Blackie’, imprescindible para el músico a finales de los años 60, fue comprada por US$ 30.000.

No era la primera vez que Clapton ofrecía sus pertenencias en subasta pública. En 1999 consiguió más de US$ 5 millones, vendiendo objetos como vajillas, prendas de vestir, teléfonos móviles, pianos, partituras, discos, colecciones propias; y cinco años más tarde, en 2004, donó más de US$ 7 millones, obtenidos por material de procedencia idéntica, al centro Crossroads, donde Eric logró recuperarse de sus adicciones.

Pese a su generosidad, pecó por varios comentarios tildados de racistas. En un concierto en Birmingham en 1976, hizo una declaración en apoyo del político Enoch Powell (quien había criticado la invasión de inmigrantes de antiguas colonias británicas): “Enoch está en lo cierto. Debíamos mandar todos esos hombres negros de vuelta a la tierra de ellos y mantener la Inglaterra blanca”. Ese fue uno de los incidentes que llevó a la creación de ‘Rock contra el racismo’, campaña contra la expansión del nacionalismo británico. Clapton más tarde negó ser racista. Y aunque siguió apoyando a Enoch Powell, no se ha identificado de nuevo con sus ideales segregacionistas.

Récords históricos

Foto: Especial para El País

Eric ‘Manolenta’ Clapton es un hombre de récords. No brinca como un Rolling Stone en sus conciertos, prefiere rasguear su guitarra sentado y cantar suave, pero eso no le quita que siga siendo una deidad de la música.

Es el número 2 de la lista ‘Los 100 guitarristas más grandes de todos los tiempos’ de la revista Rolling Stone y el 55 de su especial ‘Inmortales: Los 100 artistas más grandes de todos los tiempos’. En 2005 la revista Guitar World incluyó cinco de sus canciones entre los mejores solos de guitarra de todos los tiempos.

Hacen falta grandes superlativos para describirlo, como dice el periodista y musicólogo Juan Carlos Garay, quien cuenta que a Clapton a los 20 años ya le decían ‘el dios de la guitarra’. A los 35 decía que prefería que lo llamaran ‘el mejor guitarrista del mundo’. A los 58 la prensa seguía sin escatimar títulos grandilocuentes, para entonces, en una revista norteamericana lo catalogaron como ‘El hombre que reescribió la historia de la guitarra’”.

Desde 2003 se habló de su supuesto retiro. Se llegó a decir que dedicaría el resto de sus días a criar aves de corral y a jugar dominó. Ante el anuncio, sus seguidores colmaron estadios en Estados Unidos, Europa, Japón, Rusia y Oriente Medio. Para entonces salió el disco ‘One more car, one more rider’, como si se tratara de un epílogo de su carrera, un álbum doble que registró 120 minutos de un show con gran calidad de sonido.

Justamente en mayo de 2016 Clapton lanzó su vigésimo segundo álbum de estudio, ‘I Still Do’, publicado por la compañía discográfica Surfdog Records. Según Rubén Cetrángolo, de Diario Popular de Argentina, “este reafirma el porqué de ese mote de mesías de las seis cuerdas. Con una prolija selección de temas ajenos, apenas dos composiciones propias (Spiral y Catch The Blues), producido por Glyn Johns y con una portada elaborada por el genio creativo de Sir Peter Blake, responsable de la tapa de Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band, de Los Beatles, es un disco vibrante en el que una vez más Clapton vuelve por sus raíces bluseras con recreaciones de temas compuestos por sus maestros JJ Cale y Robert Johnson y otros referentes del género como Leroy Carr, Skip James, Paul Brady y John O’Kane, por citar solo algunos”.

Cabe recordar que a lo largo de su carrera, Clapton se ha decantado por varios estilos musicales y en todos ha sido considerado un maestro. Formó parte de grupos como John Mayall’s Bluesbreakers, The Yardbirds y Cream; tocó con Derek and the Dominos y Blind Faith y colaboró con The Beatles en un álbum. Como solista llegó a lo más alto con canciones como ‘Change the world’ o ‘My father’s eyes’.

Para 1966 era el indiscutible monarca de la guitarra. Formaba parte de Cream, un trío de Inglaterra completado por Jack Bruce al bajo y Ginger Baker en la batería. Todos eran considerados deidades. Fue famoso un graffiti que se repetía en los muros de las calles británicas en el que se leía: “Clapton es Dios”.

Una vez fue derrotado, se conoce como ‘El Día que Hendrix mató a Dios’. Jimi Hendrix, un joven guitarrista zurdo afroamericano, fue a Londres conocer a Clapton, ya que era fan de Cream. El 1 de octubre de 1966 Cream dio un concierto en el London Polytechnic, Hendrix quien estaba tras bambalinas, solicitó lo que nunca nadie se había atrevido: que lo dejaran interactuar con Cream. Los músicos lo subieron al escenario con ellos. Y Jimi sugirió: “¿Qué tal si tocamos ‘Killing Floor’?” aludiendo al popular tema de Howlin’ Wolf, y le pidieron a Hendrix comenzar. Este con su Stratocaster blanca comenzó a ejecutarlo con velocidad y precisión, Bruce y Baker siguieron el ritmo, mientras que Clapton, el gran Dios británico de la guitarra, sudaba, pues no podía igualar su técnica y velocidad.

Perturbado, Eric abandonó el escenario a media canción; encendió un cigarrillo y cuando Bryan James ‘Chas’ Chandler, mánager de Hendrix, se acercó a él, le espetó: “¡Tú sabías que eso pasaría!, ¡Nunca me dijiste que era tan pinche de bueno!”.

Clapton, un picaflor trágico

Eric Clapton y su hijo Connor, quien inspiró su canción ‘Tears in heaven’. Foto: Especial para El País

Eric Clapton y su hijo Connor, quien inspiró su canción ‘Tears in heaven’

La vida de Eric Clapton podría ser el libreto de una película de Hollywood con todo el drama de una telenovela mexicana.

Nació bajo el nombre de Eric Patrick Clapton Shaw. Su padre fue un piloto de la Segunda Guerra Mundial de origen canadiense que se marchó a su tierra antes de que él naciera. Su madre tenía 16 años cuando quedó embarazada, por lo que Eric creció creyendo que su abuela Rose y su segundo marido, Jack, eran sus padres, e ignorando que su hermana mayor era su progenitora.

Clapton se enteró de la verdad a los 9 años cuando su madre y su hermanastro fueron a visitarlo, noticia que influyó considerablemente en sus estudios y su relación con el resto de la familia.

Y aunque fue un niño solitario y callado, es conocido por su sentido del humor. El amor por la música lo heredó de su abuela Rose, quien tocaba el piano. Su primer contacto con una guitarra acústica fue a la edad de 13 años, cuando le regalaron una por su cumpleaños, aunque no lo hacía muy bien.

Es conocido por sus múltiples romances. Con la fotógrafa Pattie Boyd se casó en 1979, quien había estado casada con el ‘Beattle’ George Harrison. Ella, dijo durante una exposición fotográfica que lo que más recuerda de estos dos matrimonios fueron las infidelidades y los excesos de ambos con las drogas y el alcohol.

En 1984 durante la grabación ‘Behind The Sun’, Clapton comenzó a salir con Yvonne Kelly, directora del estudio de grabación. Tuvieron a su hija Ruth Kelly Clapton en enero de 1985.

De su relación con la modelo italiana Lory Del Santo, nació su hijo, Conor, quien murió el 20 de marzo de 1991, a los cuatro años de edad, cuando cayó de una ventana del piso 53 de un edificio en Manhattan, Nueva York.

“Ese día el teléfono sonó y Lori me dijo que mi hijo estaba muerto. Traté de creer que era un error. Hasta que llegué al edificio y vi a la policía. Fui al sanatorio para reconocerlo. Luego, partí a verlo otra vez a la funeraria para disculparme por no haber sido un padre mejor”, contaba Eric al Time.

Nueve meses después de la tragedia le dedicó su canción ‘Tears in heaven’ (Lágrimas en el cielo), que aparece en el concierto Unplugged de MTV y se convirtió en un éxito mundial. “¿Dirías mi nombre si me vieras en el cielo?”, dice la primera estrofa del tema que en 1993 ganó tres Grammy, a ‘Canción del año’, ‘Grabación del año’ y ‘Mejor interpretación vocal pop masculina’.

En 2001 se casó con Melia McEnery en 2001. Tienen tres hijas: Julie Rose (2001), Ella May (2003) y Sophie (2005).

En la lista de mujeres con las que supuestamente mantuvo un affaire figura Lady Di. La chispa surgió en San Lorenzo, un exclusivo restaurante italiano en Londres. Según un amigo de Clapton, la atracción entre ellos era “obvia. Había mucha mirada seductora”. Aunque ambos estaban solteros, su chispa no dio para mucho y Eric la describió como “una manipuladora”.

Otro de sus baches amorosos se sitúa en un concierto de los Rolling Stones al que fue con Carla Bruni. Ella estaba empeñada en conocer a Mick Jagger. “Mick, por favor. Ella no. Creo que estoy enamorado”, le pidió Clapton a Jagger, quien no prestó atención a la súplica de su amigo y la modelo francesa y el rockero iniciaron una relación.

Recordemos en este vídeo la actuación a la que tuvimos la suerte de poder asistir en el Royal Albert Hall en 2013 en la Gira Conmemorativa de sus 50 años de carrera musical con un poco de lo que pude grabar para vosotros.

O este de la Gira en la que celebraba sus 70 años, que al final se ha convertido en su última Gira.

Es una pena.

Ya ha llegado la copia del Jack White’s Lazaretto UltraLP

Ya ha llegado la copia del Jack White’s Lazaretto UltraLP

La compré en un “bundle” con Blunderbuss, que ya tenia. Pero este era en vinilo azul.

​Lo cierto es que el precio era muy bueno. Lo compré el 9 de Junio en POPMARKET, lo enviaron el 1 de julio y llegó ayer. Todo un viaje.

Pues aquí ha llegado… Señores, qué embalaje.. Algo ciertamente es-pec-ta-cu-lar!!.. Caja tamaño pizza gigante, muchísimas capas de cartón para que te todo vaya bien…

Os dejo unas fotos que hablan por si mismas.

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Guitarras de otros tiempos

“¡No te la voy a vender!”, le dice Israel Domínguez a un cliente que entra en su tienda de guitarras de segunda mano del barrio de Malasaña. Intenta evitar que le arrebate un modelo Univox de los años sesenta igual al que tocó Kurt Cobain en su mítica banda Nirvana. Es una de las joyas de su corona en las que hay, entre otras muchas, un bajo Höfner de Paul McCartney o una Fender de 1968. “Aquí es muy difícil reponer el material cuando se vende. No puedes llamar al distribuidor y pedirle más, hay que ir a buscarlo”, justifica Domínguez sus reticencias.

Los entendidos saben que el nombre de la tienda, Headbanger, es un término que acuñó el grupo Led Zeppelin al ver a sus fans sacudir con contundencia sus cabezas al ritmo de la música. Los no tan informados se guían por el epígrafe rare guitars que no deja lugar a dudas sobre lo que se vende en el número 73 de la calle de La Palma. Los instrumentos que cuelgan de sus paredes vienen de Estados Unidos o de Japón y han viajado en el tiempo desde los años sesenta en adelante.

Hay guitarras acústicas, eléctricas, bajos, pedales, amplificadores y taburetes en los que sentarse y probarlas. “Quería que la gente tuviera la posibilidad de comprobar cómo suenan estas rarezas porque al final no depende de que la guitarra sea buena o mala, sino del sonido que tú quieras conseguir, y eso es muy personal”, explica el dueño.

 

El concepto de la tienda también lo ha importado. “En un viaje a Nueva York encontré muchas tiendas en las que podías coger cualquier guitarra y probarla, había muy buen ambiente”, explica Domínguez, mientras enchufa a regañadientes la guitarra de Cobain a un amplificador para que el cliente la pruebe. “A mí no me impresiona tanto quién la ha tocado como el sonido tan especial que tiene”, dice Eduardo Valcárcel, un cliente que no venía con la idea de comprar, pero ha sido víctima de un flechazo.

“Los músicos valoran mucho más lo antiguo que lo nuevo”, explica Domínguez, que hace revisar o reparar los instrumentos por un luthier que viene a su local una vez por semana. “Una guitarra no es como cualquier otro objeto que pierde valor con el tiempo. Aquí hay instrumentos que costaban 30 dólares en los años sesenta y ahora valen 900 o 1.000 euros”. En su tienda, la más barata cuesta 300 euros y la más cara 2.900.

El dueño cree que “los músicos valoran más lo antiguo que lo nuevo”

De los 32 años que tiene, Israel Domínguez lleva más tocando la guitarra que sin tocarla. Lo ha compaginado con diversos trabajos en el ámbito audiovisual, pero ahora se dedica a jornada completa a su pasión por la música y a la de los demás. “Yo soy más metalero”, confiesa, aunque su estética ya había delatado su debilidad por el heavy metal, pero sus clientes son músicos de todo tipo: rock, blues, jazz. Cada viernes hacen conciertos acústicos en los que invita a que los guitarristas vengan con las manos vacías y toquen con el material que hay en la tienda. Además, organiza exposiciones y talleres como el monográfico que impartió Santi Guillén sobre la forma de tocar de Jimi Hendrix.

Además de su propio material, Headbangers también expone instrumentos de particulares que quieren venderlos. “Es una buena forma de negocio porque se saca una comisión y no hay que invertir, pero la gente no me trae guitarras míticas, esas están en otros países”, comenta Domínguez.

Desde que abrió la tienda en septiembre, ya la han visitado músicos reconocidos como Diego Postigo de The Cabriolets, Juan Aguirre de Amaral o Ariel Rot. “Mi mayor satisfacción es que venga un músico y me diga: ‘Aquí tienes joyas”, explica el dueño que, a pesar del contexto económico tan poco favorable, decidió lanzarse a la piscina. “La guitarra es un objeto universal, la gente sigue tocando y sigue habiendo músicos. En época de crisis la gente no deja aparcados sus hobbies, más bien al contrario, se aferra a ellos”.

Diferentes Maderas, Diferentes Tonos

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En este artículo daré un vistazo general a los diferentes tonos de madera, el sonido que producen y, en algunos casos, su propósito. Esto no es una imagen completa, es sólo un vistazo.

Los Básicos

Aliso

Este es un árbol que crece en temperaturas templadas con mucha humedad. Es una madera que crece rápidamente y es relativamente suave. No es tan suave como la caoba o tan dura como el arce, que culmina en un tono sin gran empuje en el espectro tonal. Generalmente, los agudos son ligeramente atenuados con bajos que no son tan pronunciados y un rango medio que podría usarse para un toque extra porque los medios no están tan abundantemente disponibles.

Fresno

El fresno puede venir de varias fuentes. Si tienes fresno duro, que tiene más filo, casi como el arce pero con más (y más fornidos) bajos. El fresno duro está generalmente del lado pesado. El fresno de pantano, por otro lado, es mucho más ligero con menos compresión en el tono. Puedes obtener un sonido más abierto con muchos agudos y medios más elevados que cortan a través de la mezcla como un cuchillo caliente en mantequilla. La diferencia entre un corte en lo alto o lo bajo del árbol hace una gran diferencia de tono. Una pieza alta de fresno duro puede estar más cerca del sonido que estás buscando que la parte baja de un fresno de pantano. Esto va para todas las maderas, pero en mi experiencia, éste es el caso más fuerte.

Basswood

Basswood es una madera que usan predominantemente los guitarristas de metal. Esto es porque el árbol crece rápido, el grano no se ve particularmente interesante o bello (y por lo mismo no es una pena si el terminado es en un color opaco; la suavidad extrema de la madera hace de un terminado duro una necesidad, también) no tiene gruñido de la caoba, ni la tirantez o filo del arce o la dulzura del Aliso o la cualidad fornida del fresno. Tiene algo de todo pero en menor grado. Algo de filo, algo de gruñido, algo de dulzura, pero no mucho de nada. Eso lo hace una base perfecta para tu propio sonido. No añade nada a tu tono pero tampoco quita nada.

Caoba

Esta clásica madera ha sido usada para instrumentos por años. Crecía originalmente en Sudamérica, pero, debido a la sobreexplotación, se crece ahora en Asia, África y hay incluso experimentos para crecerla en los climas más templados de Europa y Norte América. El tono de esta madera es en extremo dependiente del grosor del corte. Una pieza delgada, como una SG, tiene un tono cálidamente grave con mucho filo y presencia. Una pieza más gruesa, como una Les Paul Junior, tiene un tono más carnoso y fornido con agudos más suaves y mucho empuje en los medios bajos. Teniendo una capa de arce grueso en caoba es una forma de obtener un cuerpo más grueso pero manteniendo la claridad, ataque y un poco de compresión. Por razones puramente tonales, la capa no es necesaria: después de todo, una guitarra de pura caoba tiene ya mucho filo.

Arce

Ésta es una madera densa y dura que se usa para cuellos, diapasón, cabezas y, ocasionalmente, cuerpos y viene en tres patrones: flameado (líneas a través del grano), quilt (formas como de nubes en el grano) y sin patrón al cual se le llama plano. No creo que un cuerpo de arce tenga sólo agudos y medios altos porque también tiene una cantidad decente de bajos. No será grueso o jugoso, pero tendrá mucho filo y presencia. Algunas guitarras en los años ochenta fueron totalmente de arce y para los estilos que se usaban, sonaban extremadamente bien. No esperes un tono de suave jazz con humeante sonido de blues, pero si filo es lo que necesitas, el arce es tu mejor amigo.

Palo de Rosa

Esta madera se originó, entre otros países, en Brasil pero debido a la sobreexplotación, casi se extingue en su región natural. Algunas de las más grandes productoras de palo de rosa son India y Madagascar. Es una madera dura, densa y aceitosa que puede venir con un grano muy pegado o grueso y el color puede ser parejo o muy rallado. El palo de rosa es usado sobre todo para el diapasón por su durabilidad y tono dulce y cálido. El palo de rosa es, en ocasiones, también usado como espacios en el cuello. Estos cuellos tienen una sensación rápida y classy con un increíble tono. Cálido pero no demasiado con mucho sostén. Los agudos simplemente cantan. Es como una exageración del diapasón de palo de rosa. Esta madera también puede ser usada para el cuerpo. Pero debido a su rareza y alto precio, te será difícil encontrar una guitarra de puro palo de rosa. Yo tengo dos guitarras que tienen palo de rosa en el cuerpo: una en la tapa y la otra por atrás. Me sería difícil atribuirle un tono en específico o característico al palo de rosa en este contexto, pero siento que la calidez que tengo con un cuello o tablero es notorio cuando la madera está también en el cuerpo. La más grande desventaja es, tal vez, el peso. ¡El palo de rosa es increíblemente pesado!

Álamo

Puedo ser breve con esta madera. El álamo suena mucho como el aliso pero se ve menos atractivo (y algunos guitarristas reportan que tiene un poco más de rango medio comparado con el aliso). A veces obtienes una pieza de álamo aunque eso desafía cualquier “regla en el libro”. Estas piezas te sorprenderán debido a su belleza. El álamo es usado en muchas guitarras de bajo precio, generalmente como body wings para cuellos en V y similares, pero también hay ejemplos mucho más finos y de mayor calidad y precio.

Maderas Exóticas

Me parece que el 75% de todas las guitarras están hechas con una combinación de las maderas ya descritas. Hay algunas mejores, sin embargo, que han estado haciéndose camino en el mercado.

Bubinga

Ésta es una madera tropical como el palo de rosa pero tiene un grano más apretado y un tono más brillante. Generalmente la bubinga tiene un color más claro que el palo de rosa. El tono es brillante con un increíble empuje en los medios altos. Casi podría describirlo como arce con agudos más suaves y medios más gentiles. Rickenbacker usa esta madera para sus diapasones.

Cocobolo

Como miembro de la familia de los palo de rosa, cocobolo tiene un tono cálido con una presencia abierta y clara. La apariencia siempre es maravillosa. Ya sea que su patrón es salvaje y ondulado o limpio y casi organizado, el cocobolo siempre llamará la atención. Esta madera es usada a menudo para el diapasón en guitarras más lujosas y como laminado para tapas y posteriores en las más caras ya sean eléctricas o acústicas.

Ébano

¡Un clásico! Usado por cientos de años para diapasones, puentes y otras partes, esta madera extremadamente dura y durable es notoria por su color oscuro. El ébano está más estrechamente relacionado con el negro, pero matices cafés, amarillos, rojos e incluso morados y rayas no son poco comunes para esta madera. La coloración no disminuye en nada sus cualidades tonales que conocemos y amamos. Brillantez, ataque, filo a la par con una sensación rápida y resbaladiza. Debido a su precio y difícil naturaleza, el ébano es usado sobre todo para el diapasón, aunque algunos lauderos han usado el ébano en los lados y a veces incluso en la parte frontal o posterior de una guitarra acústica y, en ocasiones, incluso puedes encontrar cuellos de este material.

Koa

Es una madera que crece en Hawaii. Su color y patrón de grano es una relación de amor o de odio. Ya sea que instantáneamente lo ames o no te guste en absoluto. El tono es similar al que da la korina y la caoba pero con medios más altos y agudos. La koa ama ser emparejada con una parte trasera de nogal para más poder, más tirantez en los bajos y un aullido extra; o con korina y caoba para más dulzura y graves.

Korina

Esta madera africana también lleva el nombre de limba y está disponible en dos versiones: blanca y negra. Tonal y estructuralmente son lo mismo, la korina negra viene del extremo del árbol mientras que la blanca viene del centro. Tonalmente, la korina es muy parecida a la caoba, con un poco más de medios altos y presencia. La korina es un gran sustituto de caoba, por no mencionar su gran apariencia. Al tener un cuerpo de korina así como la tapa, te dará un gran y grueso tono con más filo del que podrías esperar de un cuerpo de caoba. Como cuello, la korina es muy parecida a la caoba también.

Padouk

Esta madera roja está, en mi opinión, menospreciada. Usada como tapa, tendrás el filo de una de arce pero con una apariencia totalmente única. Como cuello podrás tener el tono del arce pero con aullido. Como diapasón, tendrás el filo del arce con el retumbe del palo de rosa, con una sensación única. Lo he usado como madera para el cuerpo y, pese al gran sonido que obtengo, no puedo recomendarla debido al peso. Para muchos guitarristas, es demasiado pesada.

Pau ferro

Considerado por unos como el santo grial de maderas para cuello, el pau ferro se siente resbaladizo, rápido. The Stevie Ray Vaughan tiene un diapasón de pau ferro y Reb Beach de Whitesnake y Winger ha jurado por cuellos de pau ferro por veinte años. El tono es similar al arce pero con medios más macizos. El empuje que pau ferro le da a tu tono es impresionante.

Purpleheart

Esta madera es dura, pesada y densa. Con un tono similar a la bubinga, el sentimiento es menos “cristalozo”, más como el palo de rosa. Morado es su color natural pero cambiará a tonalidades de café con el tiempo y la influencia del aire y luz.

Nogal

Puede ser encontrado en relativa abundancia en climas más templados. Esta madera es tan dura como el arce pero un poco más aceitosa, haciendo de los tonos unos más cálidos. Comparado con la bubinga, el nogal tiene más presencia y filo y un poco menos de proyección. Comparado con pau ferro, el nogal tiene menos empuje en los medios. Es una gran opción para laminar sobre korina o como centro de koa.

Wengué

Esta madera de grano grueso puede ser usado para cuerpos, cuellos y diapasón; se siente increíblemente rápido porque tus dedos tienen menos arrastre. El tono es pesado medio. Los agudos son amables y cantarines, los bajos son firmes pero no pronunciados. Los medios son algo forzados, sin embargo, y le darán a tu tono una cualidad de aullido cantarín.

Esta lista no está del todo completa es la intención que lo esté. Debe servir como una guía general a algunas de las maderas más frecuentemente usadas. Se debe siempre recordar que no hay dos piezas iguales, simplemente hay generalizaciones de características tonales para estas maderas.

Estuvimos en la Denmark Street

Denmark Street es un corta y estrecha calle del centro de Londres, que destaca por su relación con la música británica. La calle conecta Charing Cross Road en su extremo oeste y con St Giles High Streeten su extremos este. Denmark Street está en el Distrito Londinense de Camden.

Denmark Street aparece en las estadísticas desde los años 30 del siglo XVIII. La zona a su alrededor era conocida como The Rookery, un parte de Londres desarrollada en ese siglo como barrio bajo a oeste de la City. Aunque gran parte de la área fue reconstruida a finales del siglo XIX, Denmark Street es una de las pocas calles en Londres que aún mantiene fachadas con terraza del siglo XVII a ambos lados.

Denmark Street tiene fuertes lazos con la historia del Jazz británico, del R&B y del Punk. The Beatles y Jimi Hendrix grabaron en estudios situados en esta calle. Elton John escribió su clásico Your Song aquí. Más tarde, los Sex Pistols vivieron en el número 6 de la calle, donde grabaron sus primeras maquetas. La calle contiene el mayor clúster de tiendas de música de todo Londres. Fue también la primera ubicación de la tienda de ciencia ficción ycómic más grande de Londres, Forbidden Planet.

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FROM THE HARD ROCK VAULT

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Show Completo : Jimi Hendrix Dick Cavett Show

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Ver video : Jimi Hendrix Isle of Wight (Gibson Flying V)

De los almacenes de la cadena de restaurantes y hoteles Hard Rock Café. Jeff y Kip nos presentan dos de las guitarras más icónicas de la colección de Jimi Hendrix. Hendrix era un guitarrista de “Stratos”, entonces, sus Gibsons eran especiales, y protagonistas de momentos y lugares especiales. En el vídeo se presentan dos guitarras Gibson muy, muy especiales, tocadas por Hendrix en el festival de la Isla de Wight del 1970 y en una presentación televisiva memorable en el Dick Cavett Show el 9 de Septiembre de 1969.

LEE RANALDO BAND (Lee Ranaldo Official) 24 ABRIL – BARCELONA (LA 2 DE APOLO)

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LEE RANALDO BAND (Lee Ranaldo Official)
24 ABRIL – BARCELONA (LA [2] DE APOLO)

Preventa: si tienes la tarjeta-abono Primavera Sound 2012, ya puedes comprar tu entrada en preventa a un precio de 16€ a través del Portal Primavera Sound

Anticipada: el jueves 14 de febrero las entradas se pondrán a la venta a un precio de 18€ en Atrapalo, Ticketmaster y Codetickets.

Lee Ranaldo presenta en Barcelona “Between The Times And the Tides”, un disco en solitario en el que el americano ha sabido equilibrar con maestría su background experimental y el pop más melódico y emocional y para el que ha contado con la colaboración de gente como Neils Cline, Jim O´Rourke o John Medeski. En el grupo que le acompaña en directo destaca la presencia de Steve Shelly, bateria de Sonic Youth.

Ranaldo es una pieza fundamental en la independencia musical de los últimos 30 años, miembro de los recientemente fenecidos Sonic Youth, reconocido poeta y uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos según Rolling Stone.

leeranaldo2 Lee Ranaldo estará presentando Between The Times And The Tides en Abril en Madrid con Son EG.

Lee Ranaldo – Between the times and the tides

Matador/Everlasting

Es un hecho: el futuro de Sonic Youth está más entredicho que nunca. A los hechos ya conocidos de la separación el año pasado del matrimonio que por más de dos décadas unía a los dos cerebros principales de la banda, Kim Gordon y Thurston Moore, se le vienen añadiendo hechos posteriores como la publicación de discos por partes de los (¿ex?)-integrantes.

El bueno de Lee Ranaldo siempre ha ido un poco por libre, aportando menos composiciones, pero todas dotadas de un carácter muy marcado. Pues bien, si antes los flirteos en solitario de los distintos miembros se destinaban a la experimentación inquieta, en este caso la concreción que adoptan los temas, enciende ya todas las alarmas de que una banda tan trascendental puede haber firmado su finiquito.

Si el año pasado Thurston Moore apostaba por un conjunto de temas intimista y acústico, de clara herencia folk, nuestro canoso protagonista, por el contrario, ha rendido un tributo a los 90’s.

Between the times and the tides (12) es un disco que exuda aroma a toda la inquietud nihilista y feromática de aquella época; una visión que, a los que ahora tenemos treinta y tantos y asistimos absurdos al desencanto social puro y duro que provoca la pérdida de las victorias logradas a lo largo de los siglos, recordamos resignados como aquella insatisfacción entonces era poco más que coartada estética y artística.

El arranque con “Waiting on a dream” es Sonic Youth 100%, con menos tensión, eso es verdad, con menos aristas y más atemperado, pero igualmente adictivo y reconocible. “Off the wall” suena cristalina y pulida, muestra palpable de que el ruidismo y la disonancia no tienen cabida por esta vez, y sí las melodías memorables.

“Xtina as i know her” es el típico tema intrincado marca de la casa de Ranaldo que, sin enmarañarse demasiado, levanta un edificio brumoso de siete minutos. Y tras esta triada inicial tan atractiva, entramos en terrenos que nadan entre la autoindulgencia desenchufada puntual (“Hammer blows”) y el intento por sonar dignamente adolescente a lo The Posies con cincuenta y tantos tacos (“Fire islands (phases)”).

Cambio pastilla a una Fender Stratocaster Daphne Blue al estilo de la mítica “BJ” de Billie Joe de Green day

El objetivo es partir de la base de una guitarra Fender Stratocaster Classic 50s Daphne Blue, como la de la foto, e instalarle una pastilla Seymour Duncan SH-4 JB en el puente al estilo que se ve en la foto en la guitarra de Billie Joe Armstrong de Green Day.

El trabajo ya está realizado por Jordi de HERRERA GUITARS de Barcelona con un resultado increíble. Un trabajo profesional al 100%. Así da gusto!.

En breve, colgaremos algunas fotos y algún video de cómo suena la guitarra con la modificación, así como algún detalle más técnico.

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